jueves, 19 de diciembre de 2013

36. Vientos de viaje

Si se va a algún lugar y se vuelve siendo el mismo, entonces, algo faltó en el camino. La esencia de recorrer, conocer, y descubrir nuevos lugares, nuevas personas y culturas no es solo ir y volver, o sacar fotografías para que otros vean donde se ha estado, sino que aquella experiencia se debiera convertir en parte integral de la vida y entregar nuevas miradas, dejar nuevos amigos, y lograr que un trozo de ese lugar se introduzca en el alma. Todo viaje comienza con un primer paso, pero muchos de ellos no terminan con el regreso a casa, sino que pueden continuar en un proceso interno durante mucho más que eso. A veces atravesar medio mundo puede ser tan enriquecedor o frustrante como recorrer unos pocos kilómetros, porque en realidad cada lugar es tan bueno como la gente que se conoce, y las experiencias que allí se registren. Tal vez la verdadera experiencia del viaje comienza cuando algunos planes se tuercen y hay que arreglárselas para seguir adelante (así, como en la vida), porque finalmente serán las anécdotas y las dificultades las que perdurarán en las historias y en los recuerdos.

viernes, 13 de diciembre de 2013

35. Sobre el leer y los libros

Leer para pensar, para dejarse llevar. Para sentir que las palabras no tienen prisa a pesar que se ubican una delante de la otra. Leer para soñar, para caminar por universos no explorados o por momentos perdidos en el tiempo. Leer para aprender, para descubrir y desarrollar ideas propias que dan sentido a la vida. Leer saboreando la historia que se cuenta, el relato que se desarrolla y te transporta. Leer porque las palabras pueden cambiar al mundo. Leer porque somos humanos y tenemos el privilegio de las palabras y la escritura.

No creo que el libro corra el mismo destino que el Vinilo en la música o el Videocassette en las películas. Hoy se puede leer en la tablet, en el computador, en el Kindle o incluso en el celular. Aún así los libros tienen una magía distinta, porque la lectura se complementa con el olor de sus paginas, la edición que se tiene en la mano, la textura misma del libro, el poder doblar la hoja en una esquina, el placer de cerrarlo y darle la última mirada cuando se termina. Un libro en la mesa de luz, en el estante o en el bolso mientras se cruza la ciudad es una compañía en si mismo, tiene cierto valor estético, y es una invitación a darle una mirada a cualquier hora.




viernes, 6 de diciembre de 2013

34. Cuando bailamos

Parece que todavía puedo escuchar tu risa flotando en el aire, mientras nuestras manos se toman y las mías guían las suyas hacia un lado, luego hacia el otro. El vestido se abre y se cierra, rosa mis piernas y nuestras miradas se cruzan mientras comenzamos otra vuelta y media. Nos equivocamos, volvemos a reir, nos soltamos y cada uno va por su lado. Bailamos. Nuestros cuerpos expresan lo que nuestos oidos oyen y nuestra alma siente. Coordinamos nuestros movimientos, a veces. Descordinamos y reimos, queremos que este momento dure para siempre. Nos abrazamos. Me prometo que tenemos que hacerlo más seguido.

Su pequeño cuerpo cabe en uno de mis brazos. Nos mecemos al ritmo de una música suave y siento su respiración en mi pecho. Un rayo de la luz del atardecer entra por la ventana y nos miro en la pared, así tan unidos, tan frágiles como ese momento. T no tarda en dormirse con su carita de ángel.

Pañuelos al aire. Tú hacia un lado y yo hacia el otro para luego encontrarnos en el centro, pausa, y nos alejamos. Es 18 de septiembre y la cueca se baila en las fondas por todo el país. Tu y yo las preferimos bravas, como nosotros.

El sonido nos sorprende en la calle, en un parque concurrido a esa hora de la tarde. Ni lo piensas cuando comienzas a dejarte llevar por el baile. Me tomas las manos y me involucras en tu locura. Yo tengo vergüenza, pero me dejo llevar. Algunos más se animan, y nos hacen competencia. Varios curiosos se acercan y hacen un círculo amplio observando el espectáculo. Yo me pregunto si ellos se preguntan de qué se tratará todo esto. Y entonces el tema se acaba y cada uno sigue su camino un poco más feliz por lo vivido.


martes, 26 de noviembre de 2013

33. Estableciendo relaciones

Nuestra vida ES establecer relaciones: de amistad, de trabajo, de amor, etc. El problema se debate entre saber lo que se quiere y lo que no se quiere, dos polos opuestos que deben enclarecerse.

Muchas personas viven "atrapadas" en relaciones que no les gustan, que no desean, o que no buscaron pero se dieron y ahora están en ello. Creo que como muchas cosas en la vida, no existe una receta que ilumine de manera mágica el camino, pero se pueden considerar algunas cosas, donde la base es "buscar" y "diferenciar" entre ambas cosas, sumado a "llevarlo a cabo" una vez que sabemos. 

En primer lugar debemos buscar aquello que queremos, que nos gusta y que nos agrada. Entonces, buscar la comunicación, la compañía y la interacción con personas que desarrollan aquellas cualidades que nos interesa desplegar en nosotros mismos, y si es posible, con aquellos que estén en niveles más altos que nosotros en esos aspectos de interés nos llevará por senderos de crecimiento y desarrollo personal agradables e intelectualmente atractivos.  Además, esto nos hace individualmente fuertes y potencia realizaciones en torno a objetivos que son compartidos.

Complementariamente, buscar la autonomía, donde el establecer límites ("rayar la cancha") en una relación es primordial. Compartir, aprender y complementarse con alguien no significa someterse a su voluntad ni a sus ideas. Mantener la individualidad de pensamiento y acciones al establecer límites de lo que se hará y se dejará de hacer, permite asimilar y reelaborar dichas ideas ante la propia experiencia y reflexión, manteniendo nuestra individualidad compartida, sin ser un ente sujeto a sus ideas, pensamientos y caprichos.

Finalmente, conocer aquello que no nos agrada y que deseamos evitar en nuestro entorno y vida. Rehuir de aquellos que fomentan desaveniencias y discuciones inconducentes, que generan situaciones intestinas e infructíferas para el desarrollo individual y colectivo, y de quienes tienden a alejar la armonía y aquellos lazos que resultan enriquecedores.



Existen aquellos que saben lo que quieren (de su vida, sus parejas), pero no saben lo que no quieren de ella. Ellos buscan potenciarse, pero se entrampan fácilmente.
Están quienes saben lo que no quieren, pero no lo que quieren de ella. Entonces evitan los caminos que no llevan a ninguna parte, pero avanzan a paso lento.
Están los que no saben nada, ni lo que quieren ni lo que no quieren.
Y están aquellos que saben ambas cosas. Esos son los que disfrutan más de la vida y sus relaciones en sociedad y en pareja.




jueves, 21 de noviembre de 2013

32. Compartir en pareja

Compartir la vida con alguien está ligado al amor y al saber amar, aún cuando estemos hablando de amigos, novios, matrimonio, conviviente u otro. Independiente de lo anterior, cuando se establece un vínculo para compartir la vida con alguien no se puede olvidar que se basa en el amor y por lo tanto existe el YO, el TU y el NOSOTROS, lo cual es fundamental para una buena relación. Comunmente los celos se encargan de coartar alguna de ellas o todas, existiendo amigos, novios o incluso familiares que ponen limites estrechos y desean acaparar todo el tiempo y la atención para sí.

El Yo significa mi tiempo, mi espacio, mis amigos, mis actividades que resultan fundamental para mi desarrollo personal.

El Tu significa tu tiempo, tu espacio, tus amigos, tus actividades propias que resultan fundamentales para tu desarrollo personal.

El Nosotros significa nuestro tiempo compartido, nuestro espacio, nuestros amigos en común, nuestras actividades en pareja que resultan fundamentales para nuestro "compartir un momento y una vida".

Alcanzar un equilibrio entre las tres no resulta sencillo (aunque sí necesario) y es incluso dificil de aprender y llevar a  cabo (ponerlo en práctica). En escencia, mucho YO reducirá tu vida a la mía, mucho TU cortará mi individualidad y mi desarrollo sometiéndola a la tuya, y mucho NOSOTROS no nos dará espacio para estar con nosotros mismos y nuestros intereses particulares de manera individual, algo que resulta fundamental en cualquier persona. Como mencioné anteriormente, los celos prefieren el nosotros por sobre las demás, pues las otras opciones no se pueden controlar todo el tiempo y se basan en la libertad de la pareja y en la confianza de que cada persona mantendrá su individualidad en la vida, compartiéndo esa individualidad con aquella persona que uno elige porque esa persona es un aporte y un complemento para cada uno.

Finalmente no todas las relaciones duran todo el paso del tiempo, y algunas se terminan inevitablemente. Cuando eso sucede, si se ha mantenido un equilibrio entre los tres aspectos no se sentirá ese vacio y esa soledad tan profunda que caracteriza el término de una relación, porque se han caido dos de los tres elementos que conforman nuesta vida, y no el único en el que estabamos apoyados si solo existía uno de los tres.







lunes, 11 de noviembre de 2013

31. Hermosa adolescencia

Y de pronto, un día se es adolescente y el mundo se pone un poco más complicado, y un poco más lleno de vida, y un poco más bello y por momentos un poco más feo. Nunca los sueños serán mas grandes, ni los problemas más irreales que ahora, a pesar que nos parezca que todos son de lo más real, y la gente se vuelve en nuestra contra y no nos entienden, ya que somos los únicos que sabemos de la vida - de la verdadera vida - porque ya los adultos la han olvidado, y se olvidan de su juventud y de qué se siente ante todas esas hormonas floreciendo, ideales naciendo, libertades creciendo, novedades apareciendo, responsabilidades asomando, presión social incrementando. Así que sus vidas se han vuelto grises, serias, porque ya lo han visto todo, lo han vivido todo, y no les queda nada más por descrubrir y asombrarse.

La adolescencia llega a edades diferentes para todos, y se va a edades diferentes. Algunos pocos envejecen adolescentes, y lo disfrutan. Esos pocos han descubierto que la madurez y la adolescencia pueden convivir en armonía, adquiriendo protagonismo según lo amerite la situación. Pero eso se adquiere con el tiempo, y muestra la verdadera madurez: aquella madurez adolescente.

Llegan nuevos amigos, nuevos intereses, nuevas posibilidades. Y entonces no hay que olvidar que esta es la primera vez que se enfrenta cara a cara la responsabilidad de ser uno mismo, de tomar decisiones, marcar un camino propio. Aquellos que lo olvidan, tienen una adolescencia muy corta y una adultez muy larga. Por eso, en esta etapa bella de la vida descubre, aprende, vive, sueña, rie, y haz de tu camino una experiencia maravillosa.






domingo, 3 de noviembre de 2013

30. Redescrubriendo los Sentidos

Observar como si la vida se desplegara por vez primera ante tus ojos. Observar los colores, las sombras, los matices. Volver a la infancia primera cuando nuestros ojos se llenaban de cielo, de prados, de geometrías. Observar como tocar, como saborear, como olfatear la piel de quien amas bajo la penumbra de una luz tenue.

Escuchar como si el silencio lo llenara todo, y los sonidos interrumpieran con todo su despliegue de tiempos y compases, con sus diatónicos altos y bajos danzando entre hermosas pausas que arrancan melodías al viento, a la lluvia, al canto, a los susurros, a las palabras. Escuchar como mirar, a las aves, al susurro del río, de las hojas y de pasos que se acercan y se alejan.

Olfatear el aroma del sol, del color rojo, de la tierra, de la piel que toca tu piel. El olor de la mañana, de las cuatro estaciones, de la música que te transporta. Olfatear como saborear el dulzor de la uva, la calidez de la madera, la acidez leve del vino.

Saborear la suavidad de un chocolate que se deshace en la boca, la textura de la fruta, de los vegetales, de las fibras y del cielo cuando llueve. Saborear la amargura del café, la dulzura de la miel, lo indefinible del tabaco y de lo desconocido. Saborear el mar, el sol, la tierra. Saborear como mirar una composición de colores diferentes sobre la mesa.

Tocar las texturas, las temperaturas, el vacío, lo intangible y la resistencia del aire. Tocar el silencio y los sonidos alterándolos y manejando el ritmo. Tocar como escuchar, como mirar, como hablar, como expresión de la vida.

Dejarse llevar por el concierto que nos envuelve cada día, sin dejar que se nos escape, que nos pase por el lado sin darnos cuenta que está entre, dentro y fuera de nosotros.



viernes, 18 de octubre de 2013

29. Un giro en el día

"Mamá dice que la vida es como una caja de bombones -decia Forest Gump, interpretado por Tom Hanks- nunca sabes lo que te va a tocar".  Aquella gran película muestra en efecto a un personaje con cierta desventaja cognitiva que llega a estar presente y ser protagonista de grandes sucesos en la historia. Por mi parte, Octubre a sido una caja de bombones trayendo agradables sorpresas, y entre ellas, una tarde de esas que uno ha tenido que decidir si irse para la casa a descansar o relajarse caminando, me encontró habiendo decidido esto último por los Barrios Lastarria y Bellas Artes en Santiago. Y es que estos días más largos y más cálidos llaman a recorrer la ciudad cuando se tiene la oportunidad, apreciar su ritmo, belleza y particularidades; y entonces pasando por fuera de La Tiendita Nacional descubro con sorpresa que estaban "Los Jaivas", grupo de folcklor-rock nacional, instrumentos y gargantas preparadas para sorprender a gente como yo que transitaba a esa hora. Para uno que ha crecido en una ciudad lejana, tocando sus temas con amigos, cantando en fogatas olvidadas en el tiempo y viendo a artistas como ellos por televisión, internet o en un concierto entrada en mano desde lejos, estar en ese "concierto íntimo" es una experiencia enriquecedora. No solo por la música, sino por las risas, las anecdotas, la magia del momento. Simplemente como estar en el living de la casa, compartiendo un momento cualquiera.

Entonces pienso que una simple elección cambió por completo mi día, en un giro que pasó desde el agotamiento de una jornada con reuniones largas y agotadoras y las ganas consecuentes de ir a casa, a disfrutar lo bueno de la ciudad, la calidez de su tarde y con el "premio adicional" de un encuentro memorable. Y así como para que te salgan bombones diferentes debes comprar primero la caja de bombones, para que se produzca un giro en el día, hay que tomar un camino diferente al habitual y no dejarse ganar por la rutina.


jueves, 3 de octubre de 2013

28. Un gran regalo

La vida es un gran regalo y esta semana donde comienza octubre ha traido -como siempre- tantos matices que parece que toda una vida se pudiera reflejar en una semana, o en un solo día de vida. Entre días de sol y de vientos fríos la ciudad me ha encontrado recorriendola durante el dia o la noche con la pañoleta envolviendo una garganta donde se libra una batalla entre mis anticuerpos y la gripe que me hace una ardiente compañía, bastante típica de comienzos de primavera a esta altura de la vida.

Recorrer esta ciudad de día es poder envolverse en la arquitectura y en el ritmo agitado, que a las horas pico relentizan todo con atochamientos que inundan las arterias de la ciudad, mientras la gente camina como perseguida o persiguiendo, y los ciclistas y motoristas se abren caminos zigzageantes entre todo y todos. Y entre tanto ruido y alboroto, aparecen en las esquinas y en los parques enamorados que se besan como si nada más sucediera alrededor, artistas callejeros en los semáforos o en los buses interurbanos, gente que viaja conectada con el mundo a través de un pequeño aparato con una pantalla enorme, o escuchando música y tocando instrumentos invisibles.

Recorrela de noche es ver una ciudad que no duerme, con bares nuevos por descubrir y que te empapan de la bohemia, la música, las conversaciones gritadas que parecen trascendentales para hacer de este mundo algo mejor.. o no, da igual. Un baile en una pista donde somos los unicos que descordinamos a un ritmo centroamericano, y reimos, y las manos guían los giros y la risa sale a borbotones. Suena el telefono, nos vamos a otro lugar donde estan los amigos de uno de nosotros. Entonces hay que pagar lo consumido y algunos que miran con cierto recelo a la hora de compartir la cuenta porque solo pidieron una cerveza y no comieron ni tocaron nada más de todo lo pedido. Tienen razon pero nos hacemos los desentendidos y no les rebajamos ni un centimo. Total, otras veces nos ha pasado lo mismo a otros, lo cual de alguna manera compensa. Ahora las arterias de la ciudad se ven mas despejadas pero en ningún caso vacia. Y vienen nuevos bares, y la noche que parece no quiere acabar.

Tambien están las lecturas: Primavera con una esquina rota, Confieso que he vivido, Historias de Cronopios y de famas, relecturas que aportan nuevos descubrimientos y nuevas sensaciones; algún blog, releer mis post anteriores por aquí; papers científicos a montones en pdf, informes en el trabajo, carteles en las paradas de los buses, etc.

Por supuesto escribir, aquí, allá, dejando que las palabras salgan con el sonido del teclado en un ritmo que invoca a seguir y no detenerse... 

Y entonces ahora y para siempre yo soy el dia, la noche, la ciudad, los bares, las risas, los bailes, las palabras.


sábado, 21 de septiembre de 2013

27. Los abrazos largos

Los abrazos largos eran hermosos
prensados / reconfortantes

con brazos como mangueras hidráulicas
rodeabas mi cuello solo porque sí
al despertar
antes de dorminos
o cuando de un salto te me encaramabas encima
y apretando con fuerza mejilla con mejilla
te colgabas como un péndulo

los abrazos largos
esos que no nos hemos vuelto a dar por años

y que tal vez no nos daremos más
porque hoy no hay reencuentros
ni despedidas

solo quedan brazos vacios de aquellos abrazos

hoy hemos crecido
y la distancia ha abierto un abismo infinito

adiós a los abrazos largos
y a la calidez que los acompañó





viernes, 23 de agosto de 2013

26. Crecimiento y Desarrollo personal

Crecemos fisicamente desde que nacemos - y a medida que van pasando los años - hasta llegar a un máximo que se da por ahi por la adolescencia.  Este crecimiento está dado principalmente por la calidad de los alimentos, por la genética del individuo y por la actividad física realizada durante tales años. Por otro lado y de manera paralela, crecemos como personas en el grado de desarrollo asociado a ese crecimiento físico, y está dado por otras condiciones: capacidad de enterder y comprender el mundo en el que nos movemos, grado de sociabilidad adquirida e influencia emocional y cognitiva de nuestros "maestros". Y a diferencia del crecimiento físico, nuestro crecimiento en desarrollo no termina con la adolescencia, sino que continúa hasta que los años o alguna otra circunstancia nos conduce a la muerte (si bien la creencia religiosa es que el desarrollo espiritual continúa en el mas allá).

Pero el crecimiento en el desarrollo de la persona se puede estancar (y en efecto lo hace) cuando dejamos de adquirir algo útil, de aprender, de conocer y ampliar nuestras redes y visión de lo que nos rodea, o si estancamos la pasión y los sueños, y dejamos de luchamos por ello. Es fundamental perseguir una meta, una idea, un camino. 

En palabras simples, me parece que crecimiento es un aumento y desarrollo aporta una idea de mejora, ampliación o progreso.Y es un deber personal desarrollarnos lo más que podamos, superar nuestros límites, alcanzar lo inalcanzable. En resumen, el desafío es lograr ser un aporte a nuestra propia vida y a la vida de aquellos que nos rodean y se relacionan con nosotros. Dejar de ser alumnos de tiempo completo, para convertirnos en maestros de otros que aún están desarrollándose, y a la vez, mantener la mente abierta y continuar siendo alumnos de unos pocos que siempre pueden seguir enseñándonos, guiándonos y abriendo nuestros sentidos.



Abriendo los ojos

Algunos buscan iluminarse y abrir el tercer ojo. Yo me contentaría que abrieran los dos que tienen.
 



jueves, 25 de julio de 2013

25. Malentendidos comunes

Los malentendidos pueden producirse de muchas maneras distintas. Sus consecuencias pueden reflejarse en actitudes, acciones e incluso en la forma de ver y enfrentar una realidad.
En efecto, el uso del lenguaje está relacionado con el comportamiento humano, y la tendencia a utilizar palabras como si fueran sinónimos puede resultar en barreras para nuestro aprendizaje. Entonces, algo tan simple como confundir algo que es complejo con algo dificil, comezará a bloquear y a desanimar a esa persona en el intento de aprender o superar ese algo.
 Es decir, ante la recepción de un estimulo que presente un grado de complejidad, bajo una interpretación erronea de la misma, nos llevará de manera inmediata a asociar ese estímulo a una dificultad.
Entonces la literatura, las matemáticas y otras materias importantes que son complejas, nos parecen más dificiles de lo que son. Es cierto que todo aprendizaje parece dificil al comienzo, pero a medida que se avanza en él, la dificultad disminuye, aun cuando la complejidad se mantiene. ¿Y qué ha sucedido? Se ha comprendido esa complejidad. Y la comprensión de ello nos muestra que se va volviendo cada vez menos complicado.

¿Entonces cuál es la diferencia?

Complejo es algo que está compuesto por varias partes o elementos (no hay ninguna idea de negativismo o pisitivismo en ella, solo de suma de elementos)
Difícil es algo que requiere de mucho esfuerzo para aprender o realizar. Además, también nos parece difícil todo lo que desconocemos.
Complicado es la suma de las anteriores: algo compuesto de varias partes y que se requiere de gran esfuerzo para aprender o realizar.


La lectura y el amor

Escribir y leer es un acto complejo. Se deben aprender una gran variedad de letras para luego unirlas, transformarlas, y darle significado por medio de las palabras. Resulta dificil en un comienzo. Se va volviendo fácil después que se aprende. Pero sin duda, es complicado todo el tiempo (y en esto último, muy parecido al amor): porque entre lo comunicado y lo comprendido, puede que se interponga un abismo.





martes, 2 de julio de 2013

24. Confesiones de invierno

Recién comenzaba Julio y un domingo soleado invitaba a salir, a recorrer la ciudad. La cordillera nevada, una ciudad vacía, los árboles a medio vestir y esa luz que solo se deja ver en invierno con sus sombras alargadas y sus días cortos eran razones más que suficientes para pedalear por las calles sin rumbo definido.
El mate cargado, un libro, un lápiz, el cuadernillo en el bolso, una manta para tirar en el pasto y alguna plaza nos recibiría entre Ñuñoa y Providencia. El viento gélido picaba un poco, y se metía en los pulmones con una sensación de frescor indefinida. Tan solo respirar era hermoso. Leer a Cortazar en esas condiciones debe ser uno de los placeres que más disfruto, y sin embargo de pronto hubiera deseado llevar también la guitarra, o la armónica.

Siempre me ha gustado aquella larga avenida llena de árboles que tapizaba de crujientes hojas el camino hasta la playa. La luz del sol daba de frente y se entrecortaba entre las hojas que aún no caían, matizando de luz y sombras intermitentes la jornada. Me gustaba ver los atardeceres sentado sobre la arena. A veces los días solo eran nube y viento mientras recorría por la arena semi-húmeda sin tener en cuenta que a cada paso que daba, era un paso que debía volver más tarde. Veía además las aves que parecían jugar con las olas en un ir y venir repetitivo. Me abstraía tanto, que a veces me descubría cantando a todo pulmón en la soledad del atardecer, con el susurro del viento costero y las olas que decían ¡soy el mar!.

Las mañanas por lo general eran de niebla. A veces el sol se reflejaba en el oceano a eso del mediodía y entonces todo adquiere un brillo cautivador desde las estrechas calles con sus escaleras y casas de colores. Otras en cambio, parece que abren las llaves de los cielos y el agua escurre violenta abriéndose paso camino al mar. Entre calles que giran a cada tanto como si tuvieran voluntad propia, casas con murales que más de una vez me encontré fotografiando junto a perros callejeros que miraban con ojos indiferentes y farolas que daban a las noches un aspecto casi mágico, era común ver plazoletas con músicos improvisados, coreografías que invitaban a unirse al baile, y bares olvidados con el sonido de algún acordeón o guitarra melancólica.

Un día se largaba a llover y no paraba hasta dos semanas después. Llovía de arriba, de lado, de abajo. Me gusta pisar los charcos y verlos salpicar con ese sonido tan propio bajo la lluvia. El olor a tierra y vegetación mojada lo llenaba todo. Eso era antes que el olor a humo y leña quemada se hiciera popular. Siempre me gustó un bracero encendido con cascaras de naranja o de limón. Alguna gotera traviesa hacia mover los muebles y poner un tarro que percusionaba con cada gota una melodía monótona y antigua. El musgo crecía en los cercos y tronco de los árboles. La ciudad lo soportaba bien y el agua corría y corría, llevando nuestros barcos de papel, o cualquier cosa que flotara y se fuera calle abajo, mientras lo seguía detrás hasta que se perdía en alguna alcantarilla en las profundidades de la ciudad.


(Santiago - La Serena - Valparaiso - Concepción)


Preguntas fundamentales


Me pregunto a donde van
A dónde terminan su camino
Todo aquello que pasa por nuestra vida
Una hoja de papel usada
Las hormigas en la cocina
El ave que cantó por la mañana
El abrazo que nos dimos en esa esquina
Aquella llamada perdida
El post que navega a la deriva
El teléfono que cambié la semana pasada
La moneda que extravié hace una hora
Aquella sonrisa intercambiada alguna mañana.







jueves, 27 de junio de 2013

23. Una mirada nueva

Muchos suelen decir que el día es bello o es bueno porque está soleado, o que es feo o malo porque esta nublado o llueve. Frases como "los dias estan malos asi que mucho no se puede hacer" van a crear una barrera entre todas las potencialidades que existen en esos días. Entonces sucede que si lloviera gran parte del año esas personas no harian nada gran parte del año, o se verían obligados a hacerlo igual.

Por eso pienso que asignarle un calificativo a esos días influye en la manera en que miramos el paso de los dias, y con ello, a la vida.  Incluso el estado de ánimo puede ser muy diferente al decir o pensar en ello. Me gusta pensar que no tiene que ver con el tiempo o el clima, sino con la manera de vivenciar esos días, de darles una mirada nueva. Un día soleado o un día de lluvia, uno de otoño, uno de primavera solo tienen magia distinta, bellezas diferentes. Y como la belleza es un juicio de valor, aprender a apreciarla requiere de una mirada nueva, para establecer nuevos valores. Entonces podriamos decir, por ejemplo "que hermosa es esta ciudad bajo la lluvia".

Lo anterior aplica a muchas situaciones de la vida. Por eso el mensaje es el mismo: dale una mirada nueva. Cambia tu perspectiva.





Lluvia
De pronto cambio el viento y las nubes se hicieron presentes. 
Al poco, la lluvia comenzó su canto y su danza por los techos del mundo.  




domingo, 16 de junio de 2013

22. Dias especiales y días comunes

Días del padre (como hoy), cumpleaños, días del niño, navidades y otras fechas especiales hacen recordar que los años pasan, y que a veces se esta cerca o a veces lejos, que a veces se puede sentir un abrazo o a veces solo pensar en él como un bello recuerdo anhelado... Difícil no recordar y extrañar a aquel que se quiere y no se tiene en esos días.

La familia y los amigos pasan por nuestra vida con duraciones diferentes, con algunos alcanzamos a compartir tan poco que no hubo tiempo para extrañarlos demasiado, con otros pasamos una vida, y entonces cuando no están un dolor se instala en esos días especiales donde se les recuerda con más fuerza.

Entonces viene bien recordar que la vida se compone de momentos, de presencias y ausencias, de encuentros y desencuentros, de llegadas y despedidas, de días comunes y días especiales. A veces se tienen mas de los unos, a veces más de los otros (de esos que tal vez no nos gustan), y el crecimiento está en entender que aquello no solo me sucede a mí, que no es que la vida me desfavoresca de manera especial y exclusiva. Ya he escrito sobre la tristeza y sobre la alegria. La vida es cambio, es tener y no tener. Por eso es que hay que vivir plenamente cada momento, buscando lo bueno que se presenta, ya sean días de sol, de nubes, de abrazos, de ausencias. Porque de una u otra manera todos perdermos algo o a alguien en el camino, pero no todos ganaremos experiencia a través de entender y aceptar aquellas perdidas. Porque cuando una puerta se cierra, otra se abre...Y cuando queda un vacio, es una oportunidad para llenarlo con cosas nuevas.


Confesiones de vida
 


Y al final ¿Cuál fue la vida que yo viví?
Una vida llena de vida / y de muertes
Una vida que recoge todas las vidas
Las vidas que cuentan
Las que quedaron en registros
Las que yo de vez en cuando cuento
Las que yo frecuentemente olvido
Un desfile de fantasmas de mis miedos / de alegrías
de abrazos / de sonrisas /
de momentos infinitos
Resumiendo, un historia más
que irremediablemente 
se habrá perdido en el tiempo.