lunes, 19 de noviembre de 2018
130. Siempre, siempre un lio
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
- Curriculum - Mario Benedetti
Ya lo decía el poeta Uruguayo; el mundo (la vida) es siempre, siempre un lío. Parece mentira que en tan poco tiempo pasaran tantas cosas. Parece mentira que muchas veces se repitan los mismos errores. Pero la vida avanza, aunque a veces se retroceda como si fuera una espiral, al final de cuentas se avanza. Algunas cosas duelen. Hay momentos en que crees que las cosas por fin cambiaran hacia donde tu esperas y solo se tuercen hacia otras direcciones o se mantienen inamovibles donde están haciéndote sentir frustrado, algo triste y enfrentándote a tomar decisiones que duelen y uno se pregunta si ha decidido lo correcto. Lo cierto es que siempre habrán cambios, pequeños, grandes y uno no sabe a dónde nos llevarán. El camino recorrido nos moldea, nos entrega momentos hermosos y tristes.
Yo me pierdo a veces entre tantas cosas que me van sucediendo y que parecen girar y girar a mi alrededor como si fuera la danza de unos electrones que no siempre están en el mismo lugar y parecen estar en todas partes y en ninguna. Este año pensé que las cosas se darían distintas. No fue así, y sin embargo se dieron distintas: simplemente las cosas salieron distintas a como las imaginaba terminando ya casi este 2018.
Tengo una ensalada de sentimientos que me cuesta llevar adelante. Es la vida, es el maravilloso vértigo de las cosas que te van sucediendo mientras vas planeando otras y te vas adaptando para continuar. Hoy, hoy tengo pena. Una gran pena. Pero también tengo esperanza de que vendrán cosas buenas. La vida es así, hermosa, nostálgica, compleja, y siempre, siempre un lío.
Acá el poema completo:
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
miércoles, 3 de octubre de 2018
129. Recorriendo caminos transitados.
Hay años en que busco reencontrarme con aquellas cosas que me han gustado en el pasado, y entonces recorro aquellos caminos que ya he recorrido, pero en el que ha pasado tiempo y mucha vida, y por lo mismo, se suele ver algo distinto, con otros ojos y una nueva mirada. Así he vuelto a leer libros ya leídos de autores como Bolaño, Cortazar, Borges, Galeano, García-Marquez, Benedetti, he vuelto a ver películas ya vistas como Tango Feroz, Días de Vinilo, Amorosa Soledad, Amelie, La elegancia del Erizo, El Gran Hotel Budapest, entre otras. También he retomado las tardes de Jazz junto a la relectura de mis autores favoritos escuchando a Thelonious Monk, John Coltrane, Ella Fitzgerald, Chet Baker, Miles Davis entre otros muchos. Pero también he dejado espacio para lo nuevo, para leer a Carlos Ruiz Zafon, para ver estrenos en el cine junto a Silvina, para escuchar a Joaco Teran por ejemplo.
También he recomenzado la batalla legal para retomar contacto con aquellos que tanto amo. No es fácil ni desde lo emocional ni desde lo logístico, y menos cuando muchas cosas parecen estar simplemente en contra, dificultándolo todo. Pero seguimos adelante, confiando y esperando que las cosas se den bien, y finalmente podamos estar juntos y compartir la vida. Y en paralelo también reinicié tramites para llevar a cabo una operación que se viene postergando desde hace años. Y entonces tras más de dos años de espera, el jueves pasado me llaman y ¡oh sorpresa!, me operaron al otro día, viernes desde las 7:30 am en el hospital Salvador comenzó la toma de exámenes pre-operatorios hasta las 15.00 hrs cuando entré a pabellón. Estas sorpresas agradables hacen que la vida sea una experiencia siempre sorprendente.
Y ya ha pasado otro año de muchas sorpresas, de mucha vida, de mucha incertidumbre, de vivir y continuar amando la vida. Hoy son 42 años desde que en 1976 nací en el hospital Regional de Concepción. Miro hacia atrás y me siento agradecido del camino transitado, de lo bueno y lo malo, aunque sin duda quisiera que algunas cosas malas no formaran parte de mi vida, están allí, para bien o para mal y hay que continuar hacia adelante, porque la vida no para, no espera y no avisa.
También he recomenzado la batalla legal para retomar contacto con aquellos que tanto amo. No es fácil ni desde lo emocional ni desde lo logístico, y menos cuando muchas cosas parecen estar simplemente en contra, dificultándolo todo. Pero seguimos adelante, confiando y esperando que las cosas se den bien, y finalmente podamos estar juntos y compartir la vida. Y en paralelo también reinicié tramites para llevar a cabo una operación que se viene postergando desde hace años. Y entonces tras más de dos años de espera, el jueves pasado me llaman y ¡oh sorpresa!, me operaron al otro día, viernes desde las 7:30 am en el hospital Salvador comenzó la toma de exámenes pre-operatorios hasta las 15.00 hrs cuando entré a pabellón. Estas sorpresas agradables hacen que la vida sea una experiencia siempre sorprendente.
Y ya ha pasado otro año de muchas sorpresas, de mucha vida, de mucha incertidumbre, de vivir y continuar amando la vida. Hoy son 42 años desde que en 1976 nací en el hospital Regional de Concepción. Miro hacia atrás y me siento agradecido del camino transitado, de lo bueno y lo malo, aunque sin duda quisiera que algunas cosas malas no formaran parte de mi vida, están allí, para bien o para mal y hay que continuar hacia adelante, porque la vida no para, no espera y no avisa.
viernes, 21 de septiembre de 2018
128. Una nueva Primavera
El día es hermoso. El jazmín endulza el aire y el cielo es de un celeste intenso, tan intenso que enceguece y lo llena todo. Bienvenida primavera. Bienvenidos 17. Bienvenidos 42. Bienvenidos 63. Bienvenidos 82 que no llegaron. Bienvenido a este nuevo ciclo, este nuevo renacer con todo su futuro incierto y las alegrías y las penas que vendrán con él. Que la vida cobre un sentido nuevo siempre, que construya y nos lleve por caminos que nos permitan crecer y apreciar una vida llena de momentos y sonrisas, algunas lagrimas y también incertidumbres y fracasos. No me gustan los fracasos ni las equivocaciones, pero son los que nos hacen crecer, los mejores maestros para crecer como personas. Ojalá pudiéramos crecer sin equivocarnos, ahorrarnos ese trago amargo, ese dolor que creemos innecesario. Adelante. La vida sigue adelante y no nos espera (lo sé bien) y cuando menos te das cuenta muchos momentos se han escapado, se han ido y solo permanece un recuerdo o la sensación de un recuerdo en algún rincón de la memoria. Quisiera desearte un buen día, pero la verdad es que más que nada te deseo un día que valga la pena ser vivido, recordado, asimilado; y no solo para hoy, sino para los que vendrán este hermoso verano, y el próximo otoño, y así con todas las estaciones que nos traen cambios y ciclos. Un día que te permita ver la vida con la libertad de quienes aman intensamente y no se dejan amarrar por adicciones ni los temores. Bienvenida primavera y bienvenidos estos días que nos traerán una nueva vuelta al sol.
domingo, 26 de agosto de 2018
127. Cumpleaños Mamá MIM
MIM son las siglas de Marcelina Isla Molina, el nombre de mi madre. Nació un 26 de agosto de 1954 en Concepción Chile. Fueron cuatro hermanas y dos hermanos, numerosa familia que era la costumbre de la época a pesar que no se tenían los recursos suficientes para mantener a la tribu que crecía. Pocas son las veces que he hablado de mi mamá porque nuestros caminos han sido bastante diferentes en posturas de pensamientos de vida, política, gustos, pasatiempos y otras cosas, además que convivimos pocos años ya que me crié mayoritariamente con mi familia paterna, si bien en los últimos años nos hemos acercado mucho más y siempre ha estado el vinculo indisoluble del amor madre-hijo.
Tuvo tres hijos. Desde adolescente estudió contabilidad y trabajó desde siempre en una oficina, siempre muy responsable, con normas bien establecidas en casa y fuera de ella (los hermanos no podíamos jugar mucho en la calle con los otros niños, había que entrarse temprano y lavarse inmediatamente las manos al entrar, así como estar acostados temprano por ejemplo y siempre dedicar una parte del día a hacer los deberes), con una postura política inclinada hacia una derecha neoliberal, y con pasatiempos que podría describir como "de momentos entre momentos" como por ejemplo tararear alguna melodía mientras hace cosas de la casa, o sentarse unos minutos con los ojos cerrados, o escuchar algo de su agrado (canciones, meditaciones) mientras hace otras cosas. No le gustaba cocinar, pero ha desarrollado un gusto por preparar algunas cenas o almuerzos especiales que le quedan muy bien. De viajar poco o nada, aunque vivió en Santiago una época a comienzo de los 70's justo antes del golpe de estado, permaneció toda su vida en Concepción y San Pedro, donde solo en los últimos años he visto un gran cambio en ella al punto que se ha movido de su zona de confort para comenzar a viajar y conocer nuevos lugares, nuevas gentes, nuevos puntos de vista. Por ejemplo este año viajó por tercera vez a Argentina, donde está pasando su cumpleaños junto a mis Hermanas A y D, ya que A vive en Córdoba. Estos días han paseado, recorriendo nuevos lugares turísticos y disfrutando de días bien acompañados.
Hace unos meses nos hemos acercado más, conversado más, compartido más en mis viajes a Concepción o en sus viajes a Santiago. Una de las cosas que siempre me ha gustado es su sonrisa: es amplia, levemente ruidosa, con dos margaritas que se forman en cada mejilla. Lleva un flequillo que le tapa parte de la frente desde que tengo memoria, suele usar el cabello suelto un poco más largo pasando los hombros. Gusta del café y del té mas o menos de manera similar, pero todas las mañanas el desayuno debe ser con avena o algún cereal. Quizá en lo que más nos parecemos es que todas las mañanas hacemos ejercicios de flujo dinámico (calentar músculos, estiramientos, fuerza del propio peso, yoga, similares) y en nuestro amor por las frutas y verduras. Feliz cumpleaños madre, que la vida te entregue mucho amor, mucha luz, muchos momentos bellos juntos en el presente y en el futuro.
Tuvo tres hijos. Desde adolescente estudió contabilidad y trabajó desde siempre en una oficina, siempre muy responsable, con normas bien establecidas en casa y fuera de ella (los hermanos no podíamos jugar mucho en la calle con los otros niños, había que entrarse temprano y lavarse inmediatamente las manos al entrar, así como estar acostados temprano por ejemplo y siempre dedicar una parte del día a hacer los deberes), con una postura política inclinada hacia una derecha neoliberal, y con pasatiempos que podría describir como "de momentos entre momentos" como por ejemplo tararear alguna melodía mientras hace cosas de la casa, o sentarse unos minutos con los ojos cerrados, o escuchar algo de su agrado (canciones, meditaciones) mientras hace otras cosas. No le gustaba cocinar, pero ha desarrollado un gusto por preparar algunas cenas o almuerzos especiales que le quedan muy bien. De viajar poco o nada, aunque vivió en Santiago una época a comienzo de los 70's justo antes del golpe de estado, permaneció toda su vida en Concepción y San Pedro, donde solo en los últimos años he visto un gran cambio en ella al punto que se ha movido de su zona de confort para comenzar a viajar y conocer nuevos lugares, nuevas gentes, nuevos puntos de vista. Por ejemplo este año viajó por tercera vez a Argentina, donde está pasando su cumpleaños junto a mis Hermanas A y D, ya que A vive en Córdoba. Estos días han paseado, recorriendo nuevos lugares turísticos y disfrutando de días bien acompañados.
Hace unos meses nos hemos acercado más, conversado más, compartido más en mis viajes a Concepción o en sus viajes a Santiago. Una de las cosas que siempre me ha gustado es su sonrisa: es amplia, levemente ruidosa, con dos margaritas que se forman en cada mejilla. Lleva un flequillo que le tapa parte de la frente desde que tengo memoria, suele usar el cabello suelto un poco más largo pasando los hombros. Gusta del café y del té mas o menos de manera similar, pero todas las mañanas el desayuno debe ser con avena o algún cereal. Quizá en lo que más nos parecemos es que todas las mañanas hacemos ejercicios de flujo dinámico (calentar músculos, estiramientos, fuerza del propio peso, yoga, similares) y en nuestro amor por las frutas y verduras. Feliz cumpleaños madre, que la vida te entregue mucho amor, mucha luz, muchos momentos bellos juntos en el presente y en el futuro.
miércoles, 25 de julio de 2018
126. Sentimientos
Hace nueve años naciste y fui el primero en tomarte en brazos. Eras tan pequeño, tan frágil como lo es un bebe que recién ha llegado a este mundo. Nunca olvidaré esos sentimientos de amor, de compromiso, de un padre que comprende que desde ese momento es responsable de la vida y el cuidado de este nuevo integrante de la familia. Mirarte y saber que eres un hijo de Dios que ha sido puesto a nuestro cuidado, a mi cuidado. Desde aquel día somos familia: yo como tu padre y tu como mi hijo. Y sin embargo las cosas se fueron complicando y la vida se fue torciendo, alejándonos. Es difícil expresar los sentimientos que me embargan en estos momentos. Mis más tiernas oraciones son por ti y tus hermanos cada mañana y cada noche. Hay días que me cuesta más que otros sobrellevar esta distancia y esta pena. Soy un hombre de poca expresión y muchos pueden pensar que nada de esto me afecta, que vivo mi vida y los he olvidado. Pero aún cuando ustedes se olviden de mi yo nunca podría olvidarme de ustedes, los llevo grabados en mi alma, en mi memoria en cada uno de sus nacimientos y momentos que pasamos juntos. En cada vez que contemplo el cielo, el mar, la montaña, las flores y las aves. Solíamos acampar y sentir la naturaleza haciéndola parte de nuestras vidas. El presente no es fácil y tal vez el futuro sea complicado también, pero debes saber que yo te he elegido y amado desde siempre, de manera incondicional y pura. Y si algún día deseas buscar más y más sobre tus raíces, siempre podrás contar conmigo, con mi amor y mi apoyo incondicional. Pero la vida recién comienza, la niñez comienza a quedar atrás y la adolescencia pronto traerá sus propios desafíos. Por eso lucho por ustedes y lo seguiré haciendo de todas las maneras que me sean posibles. Es un proceso largo, doloroso, agotador, muy frecuentemente frustrante pero que ha valido todo mi tiempo invertido en ello, derrota tras derrota, y pequeña victoria tras pequeña victoria. No me queda más que decirte que te amo mi hijo, mi pequeño tesoro que va creciendo y haciéndose un hombre, y en mi corazón espero que seas un hombre de bien, una luz y una bendición para ti y para otros. Feliz cumpleaños mi pequeño campeón. Quizá pronto estemos juntos para compartir la vida.
sábado, 7 de julio de 2018
125. La tía Martita
Hay mujeres que son pilares de una familia. Es el caso de mi tía Marta Elena Palma Moreno, que nació un día como hoy, 07 de julio de 1953. Parte de su infancia la pasó en Penco, ciudad costera a 30 kilómetros al norte de Concepción. A la muerte de su Padre cuando solo tenía 5 años, se trasladaron a vivir a Concepción transformándose en el soporte de la pequeña familia con el paso del tiempo. No se casó, no tuvo hijos: dedicó su vida a cuidar y criar a sus hermanos y sobrinos, y por sobre todo a su madre hasta el último día de vida. Luego la soledad y dos gatos y perro han sido su compañía. Es difícil llevar la soledad cuando toda tu vida has estado acompañada, pero con la misma determinación con que cuidó de la familia, se ha empeñado en llevar adelante esta nueva etapa de su vida en la tercera edad. Siempre he admirado esa cualidad de pensar primero en el otro más que en sí misma, de tener la sonrisa a flor de labios.
Entre los recuerdos que siempre comparte de épocas pasadas está el recuerdo de su padre y tíos: Los Palmas eran muy educados, estudiosos, lectores de libros y sobre todos sagradamente del diario de la mañana y después del almuerzo. Se vestían de camisa y corbata, discutían acaloradamente de política o de lo que fuera. Lamentablemente todos fueron muriendo jóvenes, de 35 o antes de llegar a los 50's. No dejaron descendencia al igual que ella. Siempre dice: somos pocos y estamos separados. Disgregados por la vida o por el odio de algunos. Es cierto, mi padre en Austria, yo en Santiago, ella en Concepción. Mis hermanos por otras latitudes o allí cerca pero que no se hablan con nadie más. Mis hijos alejados también. Siempre dice que le hubiera gustado verlos crecer, contarles historias, cocinarles o ayudarles con las tareas del colegio. La vida es extraña, hay gente que cambia tanto que termina odiando lo que amó y alejando a quienes amamos.
Mis recuerdos con ella abarcan toda mi vida. Muchas veces estuve en desacuerdo con ella, con su forma de decir algunas cosas pues es demasiado franca y directa. Muchas veces ella tuvo razón y yo estaba equivocado. Yo agradezco las tardes que pasó y que sigue pasando a mi lado, conversándome, abrazándome, tomando un mate o un café (porque ama el cafecito chico, y se puede tomar muchos durante el día). Agradezco porque me cuidó, y cuidó de mi abuela, y de mi padre, y de mis hermanos. Por eso este pequeño recorte de vida hoy es para esta gran mujer a quien amo.
Entre los recuerdos que siempre comparte de épocas pasadas está el recuerdo de su padre y tíos: Los Palmas eran muy educados, estudiosos, lectores de libros y sobre todos sagradamente del diario de la mañana y después del almuerzo. Se vestían de camisa y corbata, discutían acaloradamente de política o de lo que fuera. Lamentablemente todos fueron muriendo jóvenes, de 35 o antes de llegar a los 50's. No dejaron descendencia al igual que ella. Siempre dice: somos pocos y estamos separados. Disgregados por la vida o por el odio de algunos. Es cierto, mi padre en Austria, yo en Santiago, ella en Concepción. Mis hermanos por otras latitudes o allí cerca pero que no se hablan con nadie más. Mis hijos alejados también. Siempre dice que le hubiera gustado verlos crecer, contarles historias, cocinarles o ayudarles con las tareas del colegio. La vida es extraña, hay gente que cambia tanto que termina odiando lo que amó y alejando a quienes amamos.
Mis recuerdos con ella abarcan toda mi vida. Muchas veces estuve en desacuerdo con ella, con su forma de decir algunas cosas pues es demasiado franca y directa. Muchas veces ella tuvo razón y yo estaba equivocado. Yo agradezco las tardes que pasó y que sigue pasando a mi lado, conversándome, abrazándome, tomando un mate o un café (porque ama el cafecito chico, y se puede tomar muchos durante el día). Agradezco porque me cuidó, y cuidó de mi abuela, y de mi padre, y de mis hermanos. Por eso este pequeño recorte de vida hoy es para esta gran mujer a quien amo.
viernes, 29 de junio de 2018
124. Cumpleaños Papá
Otro año, otra vida. Y es que tantas cosas han pasado y aunque estamos lejos en la distancia, acá adentro estamos cerca, siempre presentes, siempre agradecido de tenerte como padre y amigo. Terminaba la década de los ochenta y comenzábamos un camino de aprendizaje: tu a ser padre, yo a ser hijo. Quizá el hecho que el matrimonio terminara hizo que las cartas dieran un giro, y con ello nuestras vidas. No sé bien si nuestro vinculo se forjó en esas duras horas, o ya venía desde una infancia más tierna por esas tardes de sábado en las canchas del barrio, o en el estadio apoyando al equipo de la ciudad, al Deportes Concepción, mientras comíamos unas sopaipillas gigantes con ají en la tribuna. Luego vinieron los campamentos, las tardes de guitarra, de Zitarrosa en el tocadiscos, de literatura rusa como Chejov, Tolstoi o Dostovieski, de política y la imagen de Allende, el Che, la consciencia social, los trabajadores, la igualdad de oportunidades y de crecimiento social. Nuestro amado Chile, la hermosa América Latina y su destino de ser un pueblo de lucha, de intentar buscar y buscar una oportunidad de ser más, de vivir de manera más plena y confortable. Y así pasó la básica, la secundaria y la universidad. Y la vida me convirtió en el hombre que soy. He intentado entregarle lo mismo y más a mis propios hijos, pero la vida no ha sido como esperaba. ¿qué puedo decir? es lo que me tocó vivir. Hoy estás de cumpleaños y como bien dices, ya no los celebras, porque parece que cada año es más difícil que el anterior. Siempre me he sentido afortunado de haber peleado la oportunidad de crecer a tu lado, si bien la ley decía que debía vivir con mamá, a punta de esfuerzo le dimos vuelta a ese destino, y ayudado por la buena voluntad de mamá que vio que en realidad yo deseaba crecer a tu lado. Y así tantas cosas: almuerzos donde mi abuela (tu mamá) y una vida en familia de la que siempre tendré recuerdos bellos. Por su puesto que no has sido perfecto y muchas veces te has ganado más de algún reproche que quizá no te he dado o que quizá sí, pero eres tan humano como se puede ser, y tan lleno de buenas intenciones y de sueños y de esperanzas que simplemente me siento agradecido por todos los momentos vividos y por los que quedan por vivir. Feliz Cumpleaños viejo, padre, amigo. Hoy la distancia nos separa, la tecnología y el amor nos une. Que vivas mucho más para que compartamos la vida. ¿Quién sabe? Tal vez puedas ser abuelo y yo padre en futuro cercano. Nunca pierdo esa esperanza.
martes, 12 de junio de 2018
123. Nieve de Junio
El clima esta cambiando, y la evidencia es que en Santiago de Chile solía caer nieve una vez cada 10 años o más, pero en Julio de 2017 (el año pasado) la ciudad de vistió de blanco y tan solo casi un año después, el fenómeno se repite y volvió a nevar ayer 11 de Junio de 2018 ante el asombro de la población general. Un día de nieve tiene el impacto y la belleza suficiente para que la ciudad se vea distinta, tomando un aire a Berlín, Belfas o New York. Sin duda lo más increíble de todo es la postal de la montaña nevada contrastando contra un cielo azul intenso. Las altas cumbres, las faldas precordilleranas, los árboles y arbustos cubierto de blanco. Poco dura la belleza, porque rápidamente el smog vuelve a opacar el cielo y a esconder a la montaña. Pero además se producen algunos problemas que los noticieros cubren desde todos los ángulos como cortes de luz y accidentes en las calles de los caminantes y de los automovilistas. El peso de la nieve quiebra ramas de árboles añosos que cortan el tendido eléctrico y los caminos; el hielo provoca caídas de personas y derrapes de automóviles; la nieve sumada a la lluvia inunda calles, pasos de niveles inferiores, algunos estacionamientos subterráneos. El frío y la humedad también cobran algunas vidas de aquellos que viven en la calles. Pero esto último se prefiere omitir, callar o mencionar brevemente para dar vuelta la página. Prefieren enfocarse en los cientos de extranjeros que han llegado a vivir en el último año a la ciudad y que nunca habían visto nevar.
Desde la calle donde vivo en Ñuñoa poco se ve la montaña. Nuevos edificios de gran altura van llenando el paisaje y por entre los espacios donde algo de la montaña se puede apreciar, la gran cantidad de cables de electricidad y telecomunicaciones solo dejan ver una red negra que se superpone a cualquier vista que uno pudiera llegar a tener. Imposible capturar alguna imagen decente que transmita toda la belleza de ese momento. Quizá desde algún departamento de esos nuevos edificios se aprecie en su plenitud, pero para el peatón que observa desde la calle debe conformarse con cables y cemento.
Desde la calle donde vivo en Ñuñoa poco se ve la montaña. Nuevos edificios de gran altura van llenando el paisaje y por entre los espacios donde algo de la montaña se puede apreciar, la gran cantidad de cables de electricidad y telecomunicaciones solo dejan ver una red negra que se superpone a cualquier vista que uno pudiera llegar a tener. Imposible capturar alguna imagen decente que transmita toda la belleza de ese momento. Quizá desde algún departamento de esos nuevos edificios se aprecie en su plenitud, pero para el peatón que observa desde la calle debe conformarse con cables y cemento.
lunes, 28 de mayo de 2018
122. Vientos de Mayo
Hay procesos que demoran en hacerse presente. Estamos terminando mayo y las hojas de los árboles ya debieran de haberse caído por completo, dejando árboles desnudos y caminos tapizados de hojas. Pero no, este otoño ha demorado y su entrada ha sido cautelosa, como si cada día fuera un paso adelante hacia la llegada imponente que se produce hoy. El viento silva por entre los cables de alumbrado y eleva las hojas a alturas que hace que las azoteas de los edificios queden llenos de hojas secas. Violentas ráfagas quiebran ramas viejas y producen cortes de luz en diversas partes de la ciudad. Algunos techos y maderas mal clavadas resuenan y crujen. Las alcantarillas están tapadas de hojas que no permitirán el libre circular de las aguas cuando llegue la lluvia. Es la sinfonía del viento de mayo que llega para anunciar la lluvia que en pocas horas se dejará caer y que traerá nueva belleza y nuevos problemas. Primera lluvia del año para una ciudad que necesita del agua para purificar sus calles y aire contaminado de pequeñas partículas que día tras día se han ido acumulando hasta formar una película de smog que no deja ver la montaña desde la ciudad, o la ciudad desde la montaña. Entonces el viento parece llevarse aquello que no debiera estar allí hacia otro lugar, y la ciudad por breves momentos se ve y siente distinta. Tal vez esto no debiera ni siquiera ser algo que valga la pena de dedicarle unas líneas pero a mi me conmueve y me motiva a la reflexión de lo que es y no es la vida misma.
El otoño debiera haber llegado hace unos meses, pero recién hoy se hace presente. Similar a la vida, donde uno espera que ciertos procesos debieran producirse cuando se esperan, pero estos demoran en llegar... y cuando llegan el resultado puede incluso ser desastroso y no auspicioso como era lo esperado. El mismo viento que llega para llevarse cosas, también trae nuevos desafíos. En la ciudad se lleva el smog y trae ramas caídas. El agua tan necesaria terminará inundando calles y algunas casas como cada año. El ciclo de lo que se espera y lo que se produce nos envuelve una vez más en la incertidumbre del cómo se darán finalmente las cosas. Lo único seguro por ahora es que los vientos de mayo ya están aquí. De lo demás habrá que esperar.
El otoño debiera haber llegado hace unos meses, pero recién hoy se hace presente. Similar a la vida, donde uno espera que ciertos procesos debieran producirse cuando se esperan, pero estos demoran en llegar... y cuando llegan el resultado puede incluso ser desastroso y no auspicioso como era lo esperado. El mismo viento que llega para llevarse cosas, también trae nuevos desafíos. En la ciudad se lleva el smog y trae ramas caídas. El agua tan necesaria terminará inundando calles y algunas casas como cada año. El ciclo de lo que se espera y lo que se produce nos envuelve una vez más en la incertidumbre del cómo se darán finalmente las cosas. Lo único seguro por ahora es que los vientos de mayo ya están aquí. De lo demás habrá que esperar.
jueves, 3 de mayo de 2018
121. Nuevas rutinas
Casi siempre me pasa que no quiero que el verano acabe. Me gustan los días largos, cálidos, donde un pantalón corto, una polera y unas sandalias es todo el vestuario que se necesita para pasar los días y las noches. Pero entonces comienza a llegar el otoño y me voy enamorando del cambio de colores en el paisaje, donde las hojas se van volviendo amarillas y van tapizando las calles; comienzo a acostumbrarme al acto de ponerme una bufanda y vestir aquella ropa más gruesa, acostarme más temprano, escuchar el viento pasar entre los árboles, el murmurar de la lluvia, los atardeceres y amaneceres de rojo intenso porque hay nubes en el cielo. Además la luz del atardecer tiene una inclinación diferente sobre mi casa, y por tanto los rayos de sol entran y abarcan nuevos sectores de las habitaciones. Y entonces me detengo y contemplo la luz, el cielo, el frío que se cuela por las rendijas y pienso en que los cambios siempre son difíciles, que nos acostumbramos a esa zona de comodidad donde la vida pasa serena, tranquila. Pero los cambios traen nuevas bellezas, nuevas rutinas, nuevas miradas a la vida y a lo que somos.
miércoles, 18 de abril de 2018
120. Nuevos comienzos de Nuevos comienzos
¿Cuándo fue la Última Vez
que hiciste algo nuevo por Primera Vez?
Cuando comenzó abril tomé la determinación de volver a tener nuevos comienzos. Y es que aquella frase me quedó dando vueltas en la cabeza. Cuando pasan los años uno va acumulando experiencias y cosas realizadas, haciendo que hayan cada vez menos cosas nuevas por hacer. Pero siempre hay cosas nuevas por realizar, por probar, nuevos caminos que recorrer, nuevos libros por leer, etc. Y sin embargo cosas totalmente nuevas... me preguntaba qué podría ser algo totalmente nuevo. Por ejemplo un libro nuevo está bien, pero ya he leído libros nuevos antes, y en efecto para mi leer libros nuevos y ver series nuevas o ver películas nuevas es algo que me gusta y siempre lo estoy haciendo. Pero veamos, algo totalmente nuevo como lanzarme en paracaídas... eso sería una gran novedad, aunque no me apasiona mucho realmente esa idea. Entonces me dí cuenta que hay muchas cosas que amo hacer y que he dejado de lado por falta de tiempo, o de ganas, como pintar, hacer trekking, recorrer la ciudad como si fuera un turista, descubriendo nuevos rincones, etc. Y ese fue mi desafío para abril. Reencontrarse con las cosas que uno ama hacer y que ha dejado de lado por diversas razones de vida es una forma de volver a hacer cosas por primera vez. Ya he recorrido los barrios Brasil y Yungay, he hecho trekking en un sendero que no conocía y que me ha entregado nuevos paisajes y belleza natural, además de un dolor de rodillas por lo empinado del retorno (necesito más práctica de mi musculatura en bajada), además de retomar el longboard en la ciudad.
La vida pasa rápido sin duda, la rutina del trabajo, el estudio, la casa nos consume muchas veces, y nuestro espíritu aventurero se duerme. Además el mantener un buen estado físico para recorrer nuevos lugares también es un desafío constante, sobre todo cuando se pasan los cuarenta. Sigo pensando en cosas nuevas para hacer, (tirarme en paracaídas no es una de ellas pero quien sabe?), y viene adquiriendo fuerza el viajar a Europa nuevamente para recorrer nuevos lugares, ver nuevos paisajes, conocer nuevas culturas, pues quiero que este abril sea un nuevo comienzo en mi vida para estrujar mis momentos al máximo y sentir que vivo una vida llena de vida.
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sábado, 24 de marzo de 2018
119. Días de fin de marzo
Llegó un nuevo otoño y los días se han presentado monótonos debido a que una dolencia me tiene en casa con licencia médica. Primero me dieron ocho días, ahora 12 más. No me quejo, siempre viene bien un descanso y tener tiempo para las cosas que a uno le gustan y apasionan. El hecho de no poder salir a recorrer las calles de la ciudad no me ha impedido entretenerme y hacer de mis días algo placentero. Siempre he sido amante de la soledad y hoy el contar con tecnología en el hogar facilita el tener cosas por hacer y estar en contacto con el mundo y los amigos que están lejos. Tengo una rutina establecida que me ha dado una tranquilidad que pareciera que nada puede romper y no me deja desocupado en ningún momento. Por las mañanas busco mi conexión espiritual por lo que pido a Dios por mis hijos, pareja, familia, amigos, etc. Luego medito y hago los ejercicios para mejorar de esta dolencia, seguido de preparar el desayuno, ver redes sociales, conversación con amigos lejanos (chatear o llamar por teléfono) donde el grupo de los antiguos compañeros de colegio es el que más sonrisas me saca y entretiene mientras en paralelo aprovecho de leer algún libro de poemas hasta preparar el almuerzo.
Ahora que tengo tiempo he descubierto que siento cierta pasión por la cocina también, y aprovecho de preparar algo rico, semielaborado y liviano algunos días, otros en cambio me conformo con alguna ensalada o un plato semipreparado que están para esos días de mayor pereza.
Por la tarde retomar la lectura, alguna serie, ver una película, jugar ajedrez en línea, y más redes sociales, todo ello acompañado del mate. Generalmente lo primero es dar una lectura al libro de Carlos Ruiz Zafon "La Sombra del Viento" que a ratos me gusta mucho y a ratos me aburre, pero da para continuar avanzando en busca del final. A veces me da por tomar otros libros en paralelo para dar una releída a ciertas partes que me son recurrentes en Cortazar, Benedetti, Galeano, etc. Estos días son calurosos así que leo al sol o bajo la sombra de la parra tendido en la hamaca. Nunca he sido bueno para tomar una siesta y esta no es la excepción aunque tengo todo el tiempo para hacerlo. En cambio, paso también algo de mi tiempo dandole vuelta a una idea para escribir un nuevo libro de cuentos o novela... por ahora solo va tomando forma en mi cabeza y ya veremos si finalmente me siento a escribir largo y tendido. Otra cosa son los dibujos, que por ahora son pocos pero siempre tengo ganas de dedicarme un poco más a eso... pero el día se va rápido ahora que son menos horas de luz, y al atardecer viene la rutina de hacer nuevamente los ejercicios y meditar brevemente, dedicarme al jardín, regar mientras veo a la gente pasar de regreso a casa, paseando a las mascotas, comprando el pan; mirar al cielo, contemplar el ocaso, buscar estrellas, contemplar la luna. Ahora que es otoño el cielo vuelve a tomar espectacularidad con las nubes, los colores, el viento, las hojas que cambian de colores y comienzan a tapizar la casa y las calles.
Las noches son hermosas, porque S regresa a casa de su largo día de trabajo y Universidad, compartimos una cena, conversamos, y vemos alguna película o serie (estamos viendo Sandro de America entre otras) hasta quedarnos dormidos abrazados o separados, que en pareja no todo es abrazo (no?). Pero las noches se vuelven más frías y siempre terminamos por buscamos para darnos calor y envolvernos en esa felicidad que da el sentir el aroma de la persona que se ama.
Ahora que tengo tiempo he descubierto que siento cierta pasión por la cocina también, y aprovecho de preparar algo rico, semielaborado y liviano algunos días, otros en cambio me conformo con alguna ensalada o un plato semipreparado que están para esos días de mayor pereza.
Por la tarde retomar la lectura, alguna serie, ver una película, jugar ajedrez en línea, y más redes sociales, todo ello acompañado del mate. Generalmente lo primero es dar una lectura al libro de Carlos Ruiz Zafon "La Sombra del Viento" que a ratos me gusta mucho y a ratos me aburre, pero da para continuar avanzando en busca del final. A veces me da por tomar otros libros en paralelo para dar una releída a ciertas partes que me son recurrentes en Cortazar, Benedetti, Galeano, etc. Estos días son calurosos así que leo al sol o bajo la sombra de la parra tendido en la hamaca. Nunca he sido bueno para tomar una siesta y esta no es la excepción aunque tengo todo el tiempo para hacerlo. En cambio, paso también algo de mi tiempo dandole vuelta a una idea para escribir un nuevo libro de cuentos o novela... por ahora solo va tomando forma en mi cabeza y ya veremos si finalmente me siento a escribir largo y tendido. Otra cosa son los dibujos, que por ahora son pocos pero siempre tengo ganas de dedicarme un poco más a eso... pero el día se va rápido ahora que son menos horas de luz, y al atardecer viene la rutina de hacer nuevamente los ejercicios y meditar brevemente, dedicarme al jardín, regar mientras veo a la gente pasar de regreso a casa, paseando a las mascotas, comprando el pan; mirar al cielo, contemplar el ocaso, buscar estrellas, contemplar la luna. Ahora que es otoño el cielo vuelve a tomar espectacularidad con las nubes, los colores, el viento, las hojas que cambian de colores y comienzan a tapizar la casa y las calles.
Las noches son hermosas, porque S regresa a casa de su largo día de trabajo y Universidad, compartimos una cena, conversamos, y vemos alguna película o serie (estamos viendo Sandro de America entre otras) hasta quedarnos dormidos abrazados o separados, que en pareja no todo es abrazo (no?). Pero las noches se vuelven más frías y siempre terminamos por buscamos para darnos calor y envolvernos en esa felicidad que da el sentir el aroma de la persona que se ama.
domingo, 25 de febrero de 2018
118. Hermosos 30
Sucede que hoy Silvina cumple hermosos 30 años, seis de los cuales me ha acompañado en este viaje llamado vida. Como pareja hemos compartido muchos momentos especiales viajando, leyendo, viendo series o películas abrazados, conversando hasta tarde, tomando unos mates, pasando tardes cotidianas en casa donde siempre hay algo por hacer, etc. Es hermoso cuando conoces a alguien con quien pasas seis años de tu vida sin sentir su peso sobre ti, simplemente amándose en calma y permitiendo vivir una vida sencilla y especial. En efecto yo quería hacerle un gran cumpleaños pero ella solo quería pasar un día en calma, especial, viviendo la cotidianidad de los dos como pareja. Bueno, entonces fuimos a la costa a pasar al menos un día llenos de naturaleza, de aire marino y sonido de olas rompiendo contra las rocas y la arena, ademas de familia (unos tíos con los que nos llevamos muy bien y son un agrado total). Aprovechó su regalo que hicimos entre varios: una cámara fotográfica con la que retrató aquel día en variados momentos. Yo me sentí feliz que ella fuera feliz con tanta sencillez. Eso me hace amarla aun más. Mis treinta también fueron tranquilos, en casa, con la familia de aquel entonces: Esposa e hija, ademas de tres amigos que estuvieron en casa. Vivía en Renca en ese tiempo, en una casa estilo Chilena pequeña con vista a un cerro y una explanada. Tuve días felices sin duda. Y hoy, también los tengo en muchas maneras igual que antes y distinto a antes. Porque la vida es ciclo, y es tan similar y tan distinta, como una luna llena o un atardecer.
Yo entiendo que ella me dijera que está feliz pero también desilusionada: esperaba tener mas logros a los treinta: una familia, hijos, un trabajo mejor y más estable, haber terminado su carrera. Claro, esas son cosas que la vida te impone un poco con fuerza. Pero también es cierto que es feliz porque nos amamos y somos una familia, tenemos una hermosa casa que es un refugio para el alma y el cuerpo por su belleza y amplitud para nosotros dos, está acabando sus estudios y a punto de recibirse, y sobre todo tiene salud física, mental y espiritual. Si, como no sentirse afortunados de cumplir treinta rodeados de paz y un futuro que parece llevar a buenos caminos.
Yo entiendo que ella me dijera que está feliz pero también desilusionada: esperaba tener mas logros a los treinta: una familia, hijos, un trabajo mejor y más estable, haber terminado su carrera. Claro, esas son cosas que la vida te impone un poco con fuerza. Pero también es cierto que es feliz porque nos amamos y somos una familia, tenemos una hermosa casa que es un refugio para el alma y el cuerpo por su belleza y amplitud para nosotros dos, está acabando sus estudios y a punto de recibirse, y sobre todo tiene salud física, mental y espiritual. Si, como no sentirse afortunados de cumplir treinta rodeados de paz y un futuro que parece llevar a buenos caminos.
viernes, 2 de febrero de 2018
117. Cumpliendo una década
Una tarde me encontraba recostado sobre la cama tocando guitarra en el departamento de mi madre en San Pedro de la Paz, Concepción. Entonces entraron corriendo, riendo, tambaleándose en una carrera precipitada que los llevó a intentar encaramarse de un salto en la misma cama en que yo estaba, mientras se abalanzaron sobre la guitarra para tocarla. Pero una vez al lado de la guitarra, la miraron con respeto, con sus ojos anhelantes y entusiasmados pidiendo permiso para tocarla. Nos sonreímos y los tomé en brazos, intentando acomodarlos uno en cada pierna, y dejando que sus manitas recorrieran las cuerdas, mientras sus sonrisas eran todo en aquella habitación. De ese momento hasta hoy han pasado ocho años.
Hemos tenido otros momentos entre ese día y hoy, pero la lejanía ha sido nuestro destino mayoritariamente, al menos hasta hoy. Pero hoy cumples 10 años y a la distancia quiero desearte lo mejor para este día, pero sobre todo, para el comienzo de lo que es una etapa maravillosa en la vida de todos nosotros: la transición entre la infancia y la adolescencia. Tal vez si las cosas salen bien, podamos vivir esta etapa juntos... al menos esa es mi esperanza. Quizá en esta importante etapa de nuestra vida el desarrollar bondad y perseverancia sea crucial para cultivar una vida que nos permita ser felices. Yo recuerdo mis diez años como una etapa en que mi padre siempre me decía que aprovechara de jugar, de soñar e inventar cosas con mis amigos, porque pronto se iría la niñez y la vida nunca sería tan sencilla otra vez, porque se es niño solo una vez y adulto toda la vida. En cierto modo tenía razón, aunque reconozco que me he rebelado y negado a dejar que el niño que hay en mi me abandone. Él me motiva a vivir una vida sencilla, a mantener la ilusión y la simpleza para ver las cosas con otra mirada. A creer que otro mundo es posible si lo soñamos y lo vivimos. Y si yo pudiera decirte algo, sería precisamente eso: ama y cuida al niño que eres, para que siempre permanezca contigo, y disfrutes la vida en su plenitud asombrándote de las cosas sencillas y bellas como el nacimiento de una flor, la lluvia al caer, los atardeceres, los insectos haciendo su vida por doquier, la sonrisa de un amigo y de un desconocido, la capacidad de reinventar todo para mejorarlo y compartirlo. Quien sabe? tal vez tu niño y mi niño puedan jugar pronto nuevamente, y como hace ocho años tocar guitarra y muchas otras cosas... y como le escribí una vez a tu hermana: Siempre sigue adelante. Nunca olvides que somos luchadores, amantes de la vida, cultivadores del amor, respetuosos de la naturaleza, creadores de belleza. Porque la vida es bella y nosotros podemos hacerla aún mas hermosa, aunque no se pueda volver atrás a arreglar ciertas cosas, porque la vida empuja y empuja, y hay que seguir hasta volvernos alegría, paz, amor, felicidad, esperanza.
Te amo.
tu padre,
A.P.
Hemos tenido otros momentos entre ese día y hoy, pero la lejanía ha sido nuestro destino mayoritariamente, al menos hasta hoy. Pero hoy cumples 10 años y a la distancia quiero desearte lo mejor para este día, pero sobre todo, para el comienzo de lo que es una etapa maravillosa en la vida de todos nosotros: la transición entre la infancia y la adolescencia. Tal vez si las cosas salen bien, podamos vivir esta etapa juntos... al menos esa es mi esperanza. Quizá en esta importante etapa de nuestra vida el desarrollar bondad y perseverancia sea crucial para cultivar una vida que nos permita ser felices. Yo recuerdo mis diez años como una etapa en que mi padre siempre me decía que aprovechara de jugar, de soñar e inventar cosas con mis amigos, porque pronto se iría la niñez y la vida nunca sería tan sencilla otra vez, porque se es niño solo una vez y adulto toda la vida. En cierto modo tenía razón, aunque reconozco que me he rebelado y negado a dejar que el niño que hay en mi me abandone. Él me motiva a vivir una vida sencilla, a mantener la ilusión y la simpleza para ver las cosas con otra mirada. A creer que otro mundo es posible si lo soñamos y lo vivimos. Y si yo pudiera decirte algo, sería precisamente eso: ama y cuida al niño que eres, para que siempre permanezca contigo, y disfrutes la vida en su plenitud asombrándote de las cosas sencillas y bellas como el nacimiento de una flor, la lluvia al caer, los atardeceres, los insectos haciendo su vida por doquier, la sonrisa de un amigo y de un desconocido, la capacidad de reinventar todo para mejorarlo y compartirlo. Quien sabe? tal vez tu niño y mi niño puedan jugar pronto nuevamente, y como hace ocho años tocar guitarra y muchas otras cosas... y como le escribí una vez a tu hermana: Siempre sigue adelante. Nunca olvides que somos luchadores, amantes de la vida, cultivadores del amor, respetuosos de la naturaleza, creadores de belleza. Porque la vida es bella y nosotros podemos hacerla aún mas hermosa, aunque no se pueda volver atrás a arreglar ciertas cosas, porque la vida empuja y empuja, y hay que seguir hasta volvernos alegría, paz, amor, felicidad, esperanza.
Te amo.
tu padre,
A.P.
lunes, 29 de enero de 2018
116. Reflexionando sobre nuestros pilares fundamentales
Este verano he estado pensando bastante de lo que aprendí de un maestro oriental del Tai Chi que me enseñó la importancia de algunos
aspectos que son la base de la filosofía de esta disciplina, el cuidado y
desarrollo de los aspectos Físico, Mental, Espiritual, Personal y
Colectivo del ser. Estos cinco ejes o pilares han sido una gran motivación para avanzar en la integralidad de mi persona en estos años de madurez donde he pasado los cuarenta años de edad. Veo a mis amigos de edad similar y me es difícil pensar en alguno de ellos tratando de balancear estos en igual grado de desarrollo. a mi me cuesta mucho mantener una alimentación sana y equilibrada, y dedicar tiempo a todos ellos, pero lo intento dia a dia. Pienso que por ejemplo. algunos descuidan el espíritu por cultivar el cuerpo, etc. En lo personal la práctica constante del Yoga y TaiChi me han ayudado a intentar equilibrar cada uno de ellos. Pero pienso: ¿Qué es lo fundamental en cada uno de ellos?
-Físico: algunos se ven tentados al desarrollo muscular, logrando un cuerpo tonificado, pero con baja elasticidad y capacidad aérobica. Eso me lleva a pensar que el equilibrio en esta área es desarrollar resistencia, elasticidad, equilibrio, fuerza, rapidez y trabajar para que aún en la vejez estos atributos se mantengan en el tiempo.
- Mental: Creo que el desarrollo del conocimiento, la creatividad, el pensamiento lógico y de la tranquilidad (quietud) mental es la clave que debemos buscar.
- Espiritual: Desarrollar una conección con nosotros, con nuestro potencial y con todo lo cual somos parte mediante la humildad, la perseverancia, la calma, la caridad, el amor. En lo personal soy creyente en Dios, y aprender a conocerlo y conocerme es mi busqueda espiritual. La busqueda de la simpleza, armonía y la belleza.
- Individualidad (personal): Cultivar la austeridad y el no hacer sentir nuestro peso sobre nadie, ni aún sobre nosotros (autoexigencias destructivas) y aprender a aceptarnos y convivir con nuestros espacios, virtudes y defectos para poco a poco ir mejorándolos. Estos parecen ser la clave.
- Colectivo (social): Compartir, apoyarse, ayudar, agradecer y ser hospitalario parecen ser el soporte de una sociedad que valora y respeta su entorno natural y cultural.
-Físico: algunos se ven tentados al desarrollo muscular, logrando un cuerpo tonificado, pero con baja elasticidad y capacidad aérobica. Eso me lleva a pensar que el equilibrio en esta área es desarrollar resistencia, elasticidad, equilibrio, fuerza, rapidez y trabajar para que aún en la vejez estos atributos se mantengan en el tiempo.
- Mental: Creo que el desarrollo del conocimiento, la creatividad, el pensamiento lógico y de la tranquilidad (quietud) mental es la clave que debemos buscar.
- Espiritual: Desarrollar una conección con nosotros, con nuestro potencial y con todo lo cual somos parte mediante la humildad, la perseverancia, la calma, la caridad, el amor. En lo personal soy creyente en Dios, y aprender a conocerlo y conocerme es mi busqueda espiritual. La busqueda de la simpleza, armonía y la belleza.
- Individualidad (personal): Cultivar la austeridad y el no hacer sentir nuestro peso sobre nadie, ni aún sobre nosotros (autoexigencias destructivas) y aprender a aceptarnos y convivir con nuestros espacios, virtudes y defectos para poco a poco ir mejorándolos. Estos parecen ser la clave.
- Colectivo (social): Compartir, apoyarse, ayudar, agradecer y ser hospitalario parecen ser el soporte de una sociedad que valora y respeta su entorno natural y cultural.
jueves, 11 de enero de 2018
115. Celebraciones familiares
Los domingos estaban designados para almorzar en familia. La mesa era grande, más bien larga que ancha y se ocupaban incluso las esquinas para que todos tuvieran un puesto disponible. Algo apretados, los platos comenzaban a llegar a la mesa servidos por mi abuela, quien servía hasta el borde mismo, haciendo que el traslado hacia la mesa fuera una aventura de fuerza y equilibrio para no chorrear nada hasta que fuera depositado a salvo. Luego seguía el cruce de ensaladas y panes: pásame la de allá, acércame esa hasta acá, te paso esta para allá, etc, mientras el ruido de las risas y conversaciones también cruzadas trataban temas tan diversos como lo que dijo la vecina o lo que salió en las noticias. Al final, los platos quedaban vacios y eran reemplazados por tasas con café, té o agua de hierbas según fuera la preferencia. En verano recuerdo muy bien que el postre era melón o sandía antes del café, dejándonos con la panza a punto de reventar de tanto comer y compartir.
No sé bien cuando se instauró la tradición de comer pavo en navidad en algunas familias. Al menos en la mía no: el menú sagrado era carne a la olla, con papas cocidas y sazonadas con el jugo de la carne, además de las tradicionales ensaladas de lechuga, tomate y porotos verdes. Para sentarse a la mesa era requisito estar vestido con una formalidad mínima que contemplaba una camisa de vestir para los varonesn y ojalá pantalón de tela. Con los años se fue perdiendo la formalidad aunque mi abuela no lo veía con muy buenos ojos, y después de todo usar una camisa para esa ocasión no costaba nada. En casa de mamá por otro lado, la formalidad no era un requisito, o quizá era simplemente que allí el único hombre que se sentaba a la mesa era yo, y no me decian nada. El menú era similar, con la diferencia que también habían otras verduras cosechadas en el mismo huerto de mi abuela, y muchas veces el menú tambien incluía pollo. Año nuevo era similar, o al menos en mi mente los recuerdos se mezclan y no logran diferenciar una festividad y una casa de otra.
El matrimonio siempre trae algunos problemas logísticos de decidir con quién se pasará tal celebración: su familia, mi familia, o simplemente nuestra familia en soledad. Era en estas últimas ocasiones cuando la tranquilidad era tan grande que simplemente constrastaba con las veces anteriores cuando estaba toda la familia reunida. T era pequeña y su entusiasmo era el mismo estuvieramos los tres solos, o el gran familión. Preparabamos todo, cenábamos, y nuestra hija revoloteaba por la casa hasta que finalmente se quedaba dormida y el silencio en la casa era ensordecedor. Y así, serena y pacificamente pasaba una nueva festividad.
Nuevas familias traen nuevas tradiciones. En Buenos Aires navidad y año nuevo son sinónimo de asado a la parrilla en el patio (o lugar más parecido posible donde esté instalada, las hay tambien en los techos de las casas que son planos semejantes a una terraza), y donde los cortes son generosos y variados: bondiola, bife, entraña, chorizo, morcilla entre otros. La ceremonia toma su tiempo, y mientras tanto se conversa y bebe algo para acompañar el momento. Afuera la gente comienza desde temprano a lanzar fuegos artificiales y reventar cuetes estridentes que continuarán durante toda la noche. Pero lo entretenido viene dado en la familia numerosa que se reune a parrillar, beber y conversar. La hora pasa tan rápido entre una cosa y otra que no te diste cuenta cuando ya son las 00:00 y se continua celebrando hasta que el cansancio te rinda.
No sé bien cuando se instauró la tradición de comer pavo en navidad en algunas familias. Al menos en la mía no: el menú sagrado era carne a la olla, con papas cocidas y sazonadas con el jugo de la carne, además de las tradicionales ensaladas de lechuga, tomate y porotos verdes. Para sentarse a la mesa era requisito estar vestido con una formalidad mínima que contemplaba una camisa de vestir para los varonesn y ojalá pantalón de tela. Con los años se fue perdiendo la formalidad aunque mi abuela no lo veía con muy buenos ojos, y después de todo usar una camisa para esa ocasión no costaba nada. En casa de mamá por otro lado, la formalidad no era un requisito, o quizá era simplemente que allí el único hombre que se sentaba a la mesa era yo, y no me decian nada. El menú era similar, con la diferencia que también habían otras verduras cosechadas en el mismo huerto de mi abuela, y muchas veces el menú tambien incluía pollo. Año nuevo era similar, o al menos en mi mente los recuerdos se mezclan y no logran diferenciar una festividad y una casa de otra.
El matrimonio siempre trae algunos problemas logísticos de decidir con quién se pasará tal celebración: su familia, mi familia, o simplemente nuestra familia en soledad. Era en estas últimas ocasiones cuando la tranquilidad era tan grande que simplemente constrastaba con las veces anteriores cuando estaba toda la familia reunida. T era pequeña y su entusiasmo era el mismo estuvieramos los tres solos, o el gran familión. Preparabamos todo, cenábamos, y nuestra hija revoloteaba por la casa hasta que finalmente se quedaba dormida y el silencio en la casa era ensordecedor. Y así, serena y pacificamente pasaba una nueva festividad.
Nuevas familias traen nuevas tradiciones. En Buenos Aires navidad y año nuevo son sinónimo de asado a la parrilla en el patio (o lugar más parecido posible donde esté instalada, las hay tambien en los techos de las casas que son planos semejantes a una terraza), y donde los cortes son generosos y variados: bondiola, bife, entraña, chorizo, morcilla entre otros. La ceremonia toma su tiempo, y mientras tanto se conversa y bebe algo para acompañar el momento. Afuera la gente comienza desde temprano a lanzar fuegos artificiales y reventar cuetes estridentes que continuarán durante toda la noche. Pero lo entretenido viene dado en la familia numerosa que se reune a parrillar, beber y conversar. La hora pasa tan rápido entre una cosa y otra que no te diste cuenta cuando ya son las 00:00 y se continua celebrando hasta que el cansancio te rinda.
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