MIM son las siglas de Marcelina Isla Molina, el nombre de mi madre. Nació un 26 de agosto de 1954 en Concepción Chile. Fueron cuatro hermanas y dos hermanos, numerosa familia que era la costumbre de la época a pesar que no se tenían los recursos suficientes para mantener a la tribu que crecía. Pocas son las veces que he hablado de mi mamá porque nuestros caminos han sido bastante diferentes en posturas de pensamientos de vida, política, gustos, pasatiempos y otras cosas, además que convivimos pocos años ya que me crié mayoritariamente con mi familia paterna, si bien en los últimos años nos hemos acercado mucho más y siempre ha estado el vinculo indisoluble del amor madre-hijo.
Tuvo tres hijos. Desde adolescente estudió contabilidad y trabajó desde siempre en una oficina, siempre muy responsable, con normas bien establecidas en casa y fuera de ella (los hermanos no podíamos jugar mucho en la calle con los otros niños, había que entrarse temprano y lavarse inmediatamente las manos al entrar, así como estar acostados temprano por ejemplo y siempre dedicar una parte del día a hacer los deberes), con una postura política inclinada hacia una derecha neoliberal, y con pasatiempos que podría describir como "de momentos entre momentos" como por ejemplo tararear alguna melodía mientras hace cosas de la casa, o sentarse unos minutos con los ojos cerrados, o escuchar algo de su agrado (canciones, meditaciones) mientras hace otras cosas. No le gustaba cocinar, pero ha desarrollado un gusto por preparar algunas cenas o almuerzos especiales que le quedan muy bien. De viajar poco o nada, aunque vivió en Santiago una época a comienzo de los 70's justo antes del golpe de estado, permaneció toda su vida en Concepción y San Pedro, donde solo en los últimos años he visto un gran cambio en ella al punto que se ha movido de su zona de confort para comenzar a viajar y conocer nuevos lugares, nuevas gentes, nuevos puntos de vista. Por ejemplo este año viajó por tercera vez a Argentina, donde está pasando su cumpleaños junto a mis Hermanas A y D, ya que A vive en Córdoba. Estos días han paseado, recorriendo nuevos lugares turísticos y disfrutando de días bien acompañados.
Hace unos meses nos hemos acercado más, conversado más, compartido más en mis viajes a Concepción o en sus viajes a Santiago. Una de las cosas que siempre me ha gustado es su sonrisa: es amplia, levemente ruidosa, con dos margaritas que se forman en cada mejilla. Lleva un flequillo que le tapa parte de la frente desde que tengo memoria, suele usar el cabello suelto un poco más largo pasando los hombros. Gusta del café y del té mas o menos de manera similar, pero todas las mañanas el desayuno debe ser con avena o algún cereal. Quizá en lo que más nos parecemos es que todas las mañanas hacemos ejercicios de flujo dinámico (calentar músculos, estiramientos, fuerza del propio peso, yoga, similares) y en nuestro amor por las frutas y verduras. Feliz cumpleaños madre, que la vida te entregue mucho amor, mucha luz, muchos momentos bellos juntos en el presente y en el futuro.