Caminar por esta vida es equivocarse, aprender, intentar mejorar (para algunos, otros simplemente no lo intentan) y crecer como persona. En lo particular soy un hombre criado en una cultura cristiana, que cree en Jesús el Cristo y en sus enseñanzas. Muchas veces se me ha hecho difícil hacer lo que creo que es correcto, porque sé que en el camino otros se están aprovechando de mi y muchas veces sé de antemano que por hacer lo correcto voy a perder. Pero es una de mis creencias el hecho de que se puede ganar o perder en algunas cosas, pero mantener la integridad de lo correcto es primordial. Muchas veces tampoco he sabido con exactitud qué es lo correcto, y he tenido que elegir una opción que con el tiempo tampoco ha logrado definir si al final era o no lo correcto en aquel momento. Por ejemplo, si alguien te hiere en la mejilla ¿lo correcto es poner la otra mejilla o devolverle la bofetada? Es difícil devolver una bofetada cuando se es pacifista, cuando se está en contra de la violencia. En filosofía lo moral es un tema de amplio debate, sobre todo cuando se trata de elegir lo moralmente correcto. Uno de los temas clásicos es la elección de salvar una vida o diez. En términos numéricos salvar diez parece lo lógico y lo correcto, pero no es claro el hecho de que diez vidas valgan más que una, sobre todo si el ejemplo agrega información del tipo "son diez soldados o el presidente del país", porque entones parece lógico que es moralmente correcto salvar una vida (la del presidente) y perder las otras diez (la de los soldados que están allí para dar la vida por su presidente).
Lo correcto a veces parece fácil de definir, otras veces entra en un campo de incertidumbre que hace que la elección sea más difícil. Las consecuencias de nuestras elecciones pueden ser difíciles de sobrellevar, aunque parezca que hayamos hecho lo correcto originalmente. En mi caso no puedo dejar de pensar en una serie de elecciones que han llevado a este presente, donde me encuentro lejos de mis hijos y donde ellos ademas creen cosas erróneas de mí. En retrospectiva pareciera que las primeras elecciones llevaron a este presente tan lleno de mentiras y alejamientos. ¿Hubiera cambiado algo el elegir acciones diferentes?. Sí, al menos una cosa: yo no tendría mi conciencia tranquila porque no hubiera actuado haciendo lo que creía correcto. No sé si he elegido bien, no sé si el futuro me dará la razón en lo decidido, solo sé que estoy tranquilo por hacer lo que he creído correcto en un tiempo donde muchos escogen lo fácil, lo moralmente cuestionable por el solo hecho de obtener un resultado que les acomode o entregue ventajas aprovechándose de otros sin escrúpulos ni moral.