lunes, 24 de noviembre de 2014

54. Cuatro Estaciones en la amistad y la vida

El cambio es algo que a pesar de estar en todo lo que nos rodea (día/noche, sol/lluvia, etc.) es una perspectiva que nos cuesta aceptar en nuestra vida y nuestro desarrollo psico-emocional o senti-pensante. Cuando niño, los cambios a los que estamos sometidos son escasamente percibidos, pero al llegar a la adolescencia comenzamos a ser conscientes de las estaciones, los cambios, y de su antagonista la estabilidad. Y aquí esta lo interesante de como se desarrolla la vida: todo es un cambio estable, donde algo comienza, cambia, continua y vuelve al comienzo. Dicho en otras palabras, la vida se mueve en ciclos. Así tenemos el paso de los días con dos cambios (luz/oscuridad), y los años con cuatro cambios llamadas estaciones (Otoño, Invierno, Primavera, Verano).

El hombre (y con esto me refiero a la humanidad) se movía con estos ciclos, se cambiaba de "casa" para aprovechar cada estación moviéndose de un sector a otro. Hoy con el desarrollo de las ciudades y la vida moderna, una parte importante de los hombres permanecen en su misma casa a veces todo lo que dura su vida, y solo aquellos que tienen la capacidad económica o de aventurarse (aún sin mayores recursos económicos) mantienen esta movilidad ancestral.

Pero a pesar de no moverse físicamente y buscar la estabilidad, el hombre continúa un movimiento psico-emocional con el paso de las estaciones: durante los meses fríos y de lluvia tiende a ser más introspectivo, callado y restringido, mientras que en los meses de calor y sol tiende a salir y sociabilizar mucho más. Esto se ve reflejado aún con más fuerza en los países que pasan una mayor parte del año bajo una misma condición (mantienen una estabilidad ambiental) respecto de otros con una condición opuesta. Estos cambios estacionales a veces no son considerados cuando conocemos a alguien y con el paso del año nos parece que no es el mismo y que se va produciendo un gran cambio de introvertido a extrovertido, o de hogareño a aventurero. Diferenciar los cambios que son partes de un ciclo de vida respecto de aquellos que son parte de una forma de ser (la esencia o la personalidad) es lo que nos lleva a establecer relaciones duraderas con otras personas: los verdaderos amigos, parejas, etc., son aquellas que logramos conocer y aceptar luego de un año (o un ciclo) en nuestras vidas, y que se muestran honestas y con cierta afinidad ante nosotros.