jueves, 24 de marzo de 2016

81. Reflexiones para Sanar

"Me gusta el viento. No sé por qué, pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar"  - Mario Benedetti. (en Primavera con una esquina rota).

Este marzo es un mes de cambio de estación, y tambien es un tiempo de cambio para mí. Al parecer Benedetti y yo amamos la llegada del viento por la misma razón: nos borra cosas.

Hay procesos que vienen y no se pueden evitar, y entonces solo nos queda vivirlos, experimentarlos y aprenderlos. Recientemente he estado bastante enfermo (en lo mental y lo físico), pero algo ha cambiado en mi interior y ahora estoy en pleno proceso de sanación. ¿Y qué he aprendido de mi experiencia de estar enfermo? Que el cuerpo y la mente nos hablan y hay que aprender a escucharlos. Es importante aprender que uno tiene adentro todo lo necesario para lograr estar bien y sentirse totalmente sano. El poder de nuestros pensamientos es la base de lo que vivimos y de quienes somos, por lo que aprender a elegir y controlar lo que pensamos ante una situación es el primer gran paso en este camino de sentirse mejor.

En octubre pasado comencé una etapa de reflexión con varios objetivos importantes, entre ellos el lograr superar una crisis de ataques de pánico que me tuvieron bastante mal. Y funcionó bien hasta enero de este año, cuando un día todo regresó y con más fuerza que antes. ¿Por qué regresó? Simple, no habia sido tratado de raíz el problema. Pero hoy nuevamente todo mejora en este nuevo proceso, y esta vez la mejoría será definitiva. Sin embargo todo proceso requiere ayuda, voluntad, paciencia, dedicación, tiempo.

Aún quedan cosas por resolver, pero vamos avanzando.



 


miércoles, 9 de marzo de 2016

80. Tiempo para una pausa

¿Qué es lo que verdaderamente nos puede otorgar el equilibrio? ¿Cuanto hemos cambiado en los últimos años, o seguimos siendo exactamente los mismos? ¿Que tan predecible y rutinaria es nuestra vida? ¿Cual es la importancia de detenernos un momento y meditar sobre todo esto, mirar el cielo, mirar el suelo, mirarnos al espejo sin prejuicios? ¿Cuanto dedicamos a hacer una pausa, apagar la tecnologia, recostarnos y vaciar la mente un momento? ¿Cuantas de las cosas que hacemos día a día debieran tener un cambio?
Nuestro ritmo de vida no da muchas pausas, ni nos deja mucho tiempo para redescubrirnos, aprender cosas nuevas, comenzar algo diferente, retomar viejos amores que de niños fueron dejandose de lado simplemente por crecer y volvernos adultos. Una pausa puede ser lo más necesario en estos momentos para desarrollarnos completamente.
Es dificil incorporar algo nuevo cuando nuestro tiempo y nuestra mente esta llena. Simplemente no hay espacio para lo nuevo. Y lo nuevo puede ser incluso mayor tiempo para descansar, incorporar una nueva dieta mas saludable, descubrir nueva música, llamar a alguien que no hemos llamado hace mucho, etc.
Una pausa para escuchar a un ser querido, abrazarlo, ver la vida con nuevos ojos, viajar mas liviano, descubrir que ya han pasado 80 post en este blog y quiza es tiempo de releer viejas entradas que nos ayuden a recordar y a crecer nuevamente.
Cada uno sabe qué pausa necesita. Lo importante es simplemente darse el tiempo y tomársela.