miércoles, 21 de septiembre de 2016

88. Palabras para T.

Hoy es un día especialmente importante en mi vida: hoy cumples 15 años, y en pocos días más yo cumpliré 40. Pero estamos lejos, muy lejos no en la distancia, sino en la emoción, en el querer, en el sentir. Es decir lejos, en las formas más lejanas posibles. Siempre quedan en la memoria esos momentos significativos: el nacimiento, tu primer llanto, el primer abrazo, tus primeros pasos, y así se va completando una vida en familia con recuerdos que van siendo parte de nuestra existencia. Pero desde hace unos años, ya no hay más de esos momentos. La vida a veces es absurda y la alienación parental producto del odio de uno de los padres termina destruyendo esos lazos que alguna vez existieron. Es triste cuando una de las personas que más amas en la vida, simplemente no te quiere. Es triste y mi tristeza es profunda. Tal vez no siempre sea así, y ahora que ya has crecido tal vez comiences a darte cuenta que hemos sido unos desconocidos que nunca debieron serlo. No se si alcanzaremos a sentarnos juntos en una playa, o en una banca y veremos un atardecer en silencio. No sé qué emociones te embargarán cuando sepas que mucho de tu mundo era una mentira, una manipulación de alguien que perdió la alegría y se volvió un alma amargada y miserable, donde utilizó todo lo que pudo para hacer también mi vida miserable..., y en ese camino te hizo miserable a tí y a tus hermanos. Pero quiero que sepas que no logró su objetivo: mi vida sigue siendo hermosa y sé que tampoco logrará su objetivo contigo, porque recuperaras la alegría. Es cierto que a mi vida le falta algo: le faltas tú y tus hermanos. Si algo he aprendido es que se puede seguir sonriendo, haciendo de la vida una experiencia hermosa porque este es el secreto de todo: se puede vivir con dolor, pero no se puede vivir con vergüenza. Yo vivo con dolor porque estamos lejos, pero tranquilo, porque no tengo vergüenza de nada. Y sé que tú tambien podrás vivir una vida plena y feliz a pesar de la verdad que tanto daño les causará algún día, ese dolor será pasajero, porque la conciencia estará en paz, y no habrá nada de que avergonzarse ya que simplemente hemos sido actores de un destino que estuvo más allá de nuestras manos. Y entonces entenderás que todo aquello que te ocultaron fue por que M sentía vergüenza y porque simplemente no podía vivir con ella en su conciencia.

Pero la vida es como es, y pese a todo el mundo sigue girando, las flores brotan, las aves cantan... en resumen, la vida continúa y tu siempre estás y estarás aquí en mi mente y en mi corazón junto a tus hermanos. Pronto, muy pronto toda esta mentira no podrá seguir sosteniéndose, porque ustedes crecerán y podrán pensar por ustedes mismos (o porque tal vez pueda lograr revertir el juicio en tribunales prontamente). No importa lo que suceda, solo recuerda que no puedes dejar espacio para el odio, para el enojo, para la culpa, o para cualquier otro sentimiento negativo. Solo deja que el dolor te abrace y luego se vaya. No puedes jamás dejar de llevar una sonrisa, una luz en la mirada, una esperanza en el alma, porque de eso estamos hechos: somos fuego, somos vida, somos luz. Y no importa que nos hayamos vuelto unos desconocidos, porque conocernos será una etapa hermosa. Hoy estoy triste es cierto, y tal vez mañana también esté un poco triste. Pero pasado mañana las cosas serán diferente, y aún queda toda una vida por delante. Y si no nos conocemos en persona solo recuerda: Somos luchadores, amantes de la vida, cultivadores del amor, respetuosos de la naturaleza, creadores de belleza. Porque la vida es bella y nosotros podemos hacerla aún mas hermosa, aunque no se pueda volver atrás a arreglar ciertas cosas, porque la vida empuja y empuja, y hay que seguir hasta volvernos alegría, paz, amor, felicidad, esperanza.  


Te amo.
A.P.




martes, 6 de septiembre de 2016

87. Reflexionar: retomando actos positivos

Parece increíble que ya haya pasado un año desde que comencé una etapa de reflexión para poder sanar unas crisis de angustia que también iban acompañadas de estados depresivos en menor grado. También me parece increíble que en este tiempo he conocido a muchos que han pasado y que están pasando por lo mismo, transitando el difícil sendero de adaptarse y tratar de mejorar sin resultados que le permitan sentir una mejora, y entonces, cayendo en el mismo vicio que yo viví: acostumbrarse a ello. No hay error más grande que vivir con ello como si fuera "algo normal en tu vida" y asumirlo como parte de la cotidianidad. Ahora que he pasado un proceso que ha durado un año y donde vuelvo a sentir mi vida "de vuelta" es cuando mejor puedo decir: basta, no se puede simplemente aceptar ser infeliz, estar disminuido, afectado, indiferente ante el hecho que la vida es para gozarla en su plenitud. No está bien aceptar el no poder viajar tranquilo en el bus, en el metro, en el auto hasta la casa o el trabajo. No está bien simplemente conformarse con vivir media vida, e infeliz.

Las sensaciones angustiosas son vicerales y toráxicas, asociadas a tu capacidad de respirar. Se siente una opresión en el pecho, falta de aire, malestar viceral, taquicardia, y un deseo imperioso de salir de donde estás, entre otras sensaciones. Esto puede generar estados depresivos: falta de motivación para salir de la zona de confort, de estar en lugares "comunes y normales" donde solías estar sin problemas pero que ahora te generan tanto malestar que no se puede estar allí. En mi caso era viajar, moverme, salir de cualquier lugar que no fuera mi hogar. Si bien en él también me daban estas sensaciones angustiantes "a veces", eran mucho más fuerte cuando salia de este "lugar seguro, de refugio" y adentrarme en la vida misma. Este mes he pasado un fin de semana de viaje a la playa, donde pasé un fin de semana muy agradable. "Normal", como antes de estas crisis. Otro fin de semana viajé a ver a mi familia, y todo sin sentir toda esa opresión, malestar, ahogo. Mi vida ha vuelto a ser hermosa, tranquila, serena, completa.

Por supuesto que mi vida no está exenta de tristezas, frustraciones, deseos no cumplidos, pero no me causan un impedimento para desarrollar mi vida cotidiana. Retomar las riendas de tu vida, y comenzar a realizar actos positivos que te van mostrando que no estás impedido de hacer las cosas cotidianas es un gran progreso. Pronto cumpliré cuarenta años, y durante los próximos 30 días voy a enriquecer mi experiencia de vida meditando, ejercitándome, viendo a amigos que no he visto hace mucho, viajando a lugares que no he ido en mucho tiempo en las zonas cercanas, y retomando mis pasiones por la música y el baile, donde estoy aprendiendo a tocar bossa nova entre otras cosas.

Finalizar con una frase de un autor anónimo:

"No quiero grandes cosas en mi vida, solo pequeñas cosas que hagan grande mi vida".