viernes, 18 de octubre de 2013

29. Un giro en el día

"Mamá dice que la vida es como una caja de bombones -decia Forest Gump, interpretado por Tom Hanks- nunca sabes lo que te va a tocar".  Aquella gran película muestra en efecto a un personaje con cierta desventaja cognitiva que llega a estar presente y ser protagonista de grandes sucesos en la historia. Por mi parte, Octubre a sido una caja de bombones trayendo agradables sorpresas, y entre ellas, una tarde de esas que uno ha tenido que decidir si irse para la casa a descansar o relajarse caminando, me encontró habiendo decidido esto último por los Barrios Lastarria y Bellas Artes en Santiago. Y es que estos días más largos y más cálidos llaman a recorrer la ciudad cuando se tiene la oportunidad, apreciar su ritmo, belleza y particularidades; y entonces pasando por fuera de La Tiendita Nacional descubro con sorpresa que estaban "Los Jaivas", grupo de folcklor-rock nacional, instrumentos y gargantas preparadas para sorprender a gente como yo que transitaba a esa hora. Para uno que ha crecido en una ciudad lejana, tocando sus temas con amigos, cantando en fogatas olvidadas en el tiempo y viendo a artistas como ellos por televisión, internet o en un concierto entrada en mano desde lejos, estar en ese "concierto íntimo" es una experiencia enriquecedora. No solo por la música, sino por las risas, las anecdotas, la magia del momento. Simplemente como estar en el living de la casa, compartiendo un momento cualquiera.

Entonces pienso que una simple elección cambió por completo mi día, en un giro que pasó desde el agotamiento de una jornada con reuniones largas y agotadoras y las ganas consecuentes de ir a casa, a disfrutar lo bueno de la ciudad, la calidez de su tarde y con el "premio adicional" de un encuentro memorable. Y así como para que te salgan bombones diferentes debes comprar primero la caja de bombones, para que se produzca un giro en el día, hay que tomar un camino diferente al habitual y no dejarse ganar por la rutina.


jueves, 3 de octubre de 2013

28. Un gran regalo

La vida es un gran regalo y esta semana donde comienza octubre ha traido -como siempre- tantos matices que parece que toda una vida se pudiera reflejar en una semana, o en un solo día de vida. Entre días de sol y de vientos fríos la ciudad me ha encontrado recorriendola durante el dia o la noche con la pañoleta envolviendo una garganta donde se libra una batalla entre mis anticuerpos y la gripe que me hace una ardiente compañía, bastante típica de comienzos de primavera a esta altura de la vida.

Recorrer esta ciudad de día es poder envolverse en la arquitectura y en el ritmo agitado, que a las horas pico relentizan todo con atochamientos que inundan las arterias de la ciudad, mientras la gente camina como perseguida o persiguiendo, y los ciclistas y motoristas se abren caminos zigzageantes entre todo y todos. Y entre tanto ruido y alboroto, aparecen en las esquinas y en los parques enamorados que se besan como si nada más sucediera alrededor, artistas callejeros en los semáforos o en los buses interurbanos, gente que viaja conectada con el mundo a través de un pequeño aparato con una pantalla enorme, o escuchando música y tocando instrumentos invisibles.

Recorrela de noche es ver una ciudad que no duerme, con bares nuevos por descubrir y que te empapan de la bohemia, la música, las conversaciones gritadas que parecen trascendentales para hacer de este mundo algo mejor.. o no, da igual. Un baile en una pista donde somos los unicos que descordinamos a un ritmo centroamericano, y reimos, y las manos guían los giros y la risa sale a borbotones. Suena el telefono, nos vamos a otro lugar donde estan los amigos de uno de nosotros. Entonces hay que pagar lo consumido y algunos que miran con cierto recelo a la hora de compartir la cuenta porque solo pidieron una cerveza y no comieron ni tocaron nada más de todo lo pedido. Tienen razon pero nos hacemos los desentendidos y no les rebajamos ni un centimo. Total, otras veces nos ha pasado lo mismo a otros, lo cual de alguna manera compensa. Ahora las arterias de la ciudad se ven mas despejadas pero en ningún caso vacia. Y vienen nuevos bares, y la noche que parece no quiere acabar.

Tambien están las lecturas: Primavera con una esquina rota, Confieso que he vivido, Historias de Cronopios y de famas, relecturas que aportan nuevos descubrimientos y nuevas sensaciones; algún blog, releer mis post anteriores por aquí; papers científicos a montones en pdf, informes en el trabajo, carteles en las paradas de los buses, etc.

Por supuesto escribir, aquí, allá, dejando que las palabras salgan con el sonido del teclado en un ritmo que invoca a seguir y no detenerse... 

Y entonces ahora y para siempre yo soy el dia, la noche, la ciudad, los bares, las risas, los bailes, las palabras.