lunes, 19 de noviembre de 2018

130. Siempre, siempre un lio


usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

- Curriculum - Mario Benedetti

Ya lo decía el poeta Uruguayo; el mundo (la vida) es siempre, siempre un lío. Parece mentira que en tan poco tiempo pasaran tantas cosas. Parece mentira que muchas veces se repitan los mismos errores. Pero la vida avanza, aunque a veces se retroceda como si fuera una espiral, al final de cuentas se avanza. Algunas cosas duelen. Hay momentos en que crees que las cosas por fin cambiaran hacia donde tu esperas y solo se tuercen hacia otras direcciones o se mantienen inamovibles donde están haciéndote sentir frustrado, algo triste y enfrentándote a tomar decisiones que duelen y uno se pregunta si ha decidido lo correcto. Lo cierto es que siempre habrán cambios, pequeños, grandes y uno no sabe a dónde nos llevarán. El camino recorrido nos moldea, nos entrega momentos hermosos y tristes.

Yo me pierdo a veces entre tantas cosas que me van sucediendo y que parecen girar y girar a mi alrededor como si fuera la danza de unos electrones que no siempre están en el mismo lugar y parecen estar en todas partes y en ninguna. Este año pensé que las cosas se darían distintas. No fue así, y sin embargo se dieron distintas: simplemente las cosas salieron distintas a como las imaginaba terminando ya casi este 2018.

Tengo una ensalada de sentimientos que me cuesta llevar adelante. Es la vida, es el maravilloso vértigo de las cosas que te van sucediendo mientras vas planeando otras y te vas adaptando para continuar. Hoy, hoy tengo pena. Una gran pena. Pero también tengo esperanza de que vendrán cosas buenas. La vida es así, hermosa, nostálgica, compleja, y siempre, siempre un lío.


Acá el poema completo:

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.