sábado, 21 de octubre de 2023

162. Cuando la vida cierra puertas, dicen que abre ventanas...

 

Yo no le tengo aprecio a las cosas materiales. Pero aún así no soy inmune a encariñarme con ciertas cosas, con mi guitarra por ejemplo, con algunos libros, y así con algunos objetos que son útiles, que nos entregan buenos momentos y sobre todo nos han costado tiempo y esfuerzo adquirirlos.

Por eso hoy es un día triste, porque nos robaron la tocomocha, y con las dos sillas de seguridad de las nenas. Un golpe que no deja de doler, pero que es algo de lo cual no tengo ningún control. Ya está. Se dio así. Por eso me siento tranquilo también. Preferiría no beber de esta nueva amarga copa, pero hay que beber nomás.

Otras cosas se han dado así. Por ejemplo extraño mucho a mi tía Marta. De manera natural, aún deberíamos haber tenido unos 10 años más para compartir. Pero la muerte la reclamó antes y ahora solo tengo su recuerdo.

Con su muerte, además se terminaron mis noticias sobre mis hijos. Ahora solo hay un doble silencio y un gran gran gran vacío.

Este año a mi hermana le detectaron y operaron de un Cancer mamario. Fue doloroso enterarnos, es alegre saber que la operación salió bien, es incierto el futuro que la espera con el fantasma de que regrese más agresivo, más mortal.

En fin, yo quisiera que el mundo fuera un poco diferente. Seguramente hay otros que también quieren lo mismo.

Vendrán días mejores. Porque así como muchas otras cosas, esto también pasará.






martes, 3 de octubre de 2023

161. 47 años no son nada...

 

No son nada y es mucho a la vez.

Si pensamos que el cerebro humano madura a los 25 años, y por tanto a esa edad comienza tu verdadera adultez, pues solo tengo 22 años de verdadera experiencia de vida. A ver. Los diez primeros años se vive sin mucha idea de nada, los diez siguientes se está formando el carácter y la personalidad, los cinco siguientes definen mucho de tu futuro financiero y cultural, y entonces.... 

Entonces nada, o todo, porque yo a los 30 sufrí un reset monumental en la que lo perdí todo y tuve que comenzar de cero. Fue tanto, que mucho de lo que yo era hasta entonces nunca más ha sido. Entonces de los 30 a los 47 son 17 años de nueva vida. En realidad no perdí todo, pero sí todo lo que había construido desde los 20 años. Solo me quedó lo que tenía antes de los 20. Solo me quedó el amor de aquellos que me vieron aprender a caminar, crecer, y fueron parte importante de mi formación humana.

Hoy que cumplo 47, ellos ya no están, o están muy lejos o están muertos. Y tengo a mi lado con quienes he construido nuevos caminos en los últimos 11 años.

Es extraño darse cuenta que a esta edad mi vida se divide en una etapa de recuerdos (historias terminadas), una etapa de momentos (Historias en desarrollo) y una de futuro (nuevas historias que vendrán). Pero estás ultimas parecen tener menos tiempo, porque de alguna manera sé que es difícil que viva otros 47 años, y por lo tanto todo lo que queda es menos. Mucho pasado, bastante presente, menos futuro.

Ah el tiempo. Las arrugas. Los dolores. Las sonrisas.

Pero me siento sereno. Creo que estoy en un buen momento de felicidad, madurez, tranquilidad, y fortaleza física, emocional y espiritual. Solo me falta fortaleza económica y el circulo estaría bastante completo.

Junto a S, mis 2 A mi vida es de una belleza sublime.

Aún así extraño a aquellos hijos que no están. Mis amados 3T. En fin, la vida es como es. A veces dulce, a veces amarga, y siempre un Lío.