miércoles, 24 de abril de 2019

133. Lluvia de abril

Cae la lluvia tímida hoy pasado el medio día y yo me abstraigo en su belleza efímera, esa que sé que no va a durar más que unos minutos y ni siquiera va a mojar bien el pavimento o la tierra. Afuera la gente corre, como si esas pequeñas gotas fueran a causar algo en la ropa, en el cabello o en la salud. Suspiro, extraño la lluvia en su sentido verdadero. Acá no llueve casi nunca, pero hay algo así como cinco días al año en que las calles se inundan y todo se desborda. El resto del tiempo es tan breve que es como si no hubiese ocurrido. Dicen que este será un invierno lluvioso. Eso sería lindo, sobre todo porque como país estamos atravesando por una sequía importante, que alcanza el 37% de deficit, y aún así como sociedad no hacemos casi nada, no cambiamos nuestras costumbres de uso de agua, de perder y dejar correr el agua, de sobreexplotarla en la agricultura y en las industrias mineras, de contaminarla. Hemos perdido algo como sociedad, y parece que no lo hemos notado o no nos importa.

Entonces llueve escasamente, y pienso que algo parecido me sucede con mis ideas este último tiempo, que son como  la lluvia de hoy, que no alcanza a mucho más que para unas pocas líneas por aquí y por allá. Pero así como mi lado creativo ha estado algo apagado estos días, mi lado más curioso ha estado muy despierto y he estado inmerso en libros, tutoriales, y otras publicaciones relevantes sobre nuevos temas que he tenido que ir aprendiendo y adquiriendo debido a las diversas áreas que he estado desarrollando durante marzo y abril. Voy muy bien encaminado con estos desafíos y me parece interesante y estimulante estar embarcado en cosas nuevas que requieren un esfuerzo adicional a las capacidades intelectuales en diversos aspectos de la biología, la programación, la administración, la estadística y los idiomas. Me motiva esta etapa que me deja con un agotamiento estimulante. Quizá sea este mismo agotamiento el que hace escasear la creatividad en otras materias, pero así son los ciclos en la vida.

Y finalmente veo que otro abril se está yendo por entre los dedos, y la distancia es la misma o incluso tal vez mas grande con aquellos que amo y que mi corazón anhela reencontrar.