domingo, 31 de diciembre de 2023

165. Carta al 2023

 Este fue un año que trajo bastantes cambios y dificultades. En lo económico no pasamos dificultades, aún cuando tuvimos muchas pérdidas importantes a partir de agosto y llegamos justo o terminamos con un balance negativo en lo contable, pero positivo en el día a día, siempre teniendo alimento, abrigo y lo necesario para vivir tranquilos y pagar los compromisos adquiridos.

¿Cosas pendientes? siempre hay, pero cada vez creo menos en lo pendiente y más en lo realizado.

De lo lindo de este año tenemos el haber compartido con mi padre a principios de año, luego el viaje a Argentina, donde pasamos varias tormentas eléctricas, veíamos el tren pasar en la mañana, jugábamos en unas plazas, desayunábamos medialunas y mate, almuerzos con la abuela Mirta, salidas en el Fiat 145, algunas vueltas en bicicleta, conocer el teatro Colón y la Embajada Francesa entre muchas otras cosas. También que las pequeñas se independizaron bastante y juegan solas o entre ellas, pasan más tiempo en sus propias actividades y se portan bien, comen sano, hacen ejercicios porque me imitan (es muy divertido), dormimos abrazados, nos reímos mucho. algunas muy buenas conversaciones con amigos, tardes y noches de reflexiones y arreglar teóricamente el mundo, tocar guitarra. Varias películas y series interesantes. Muchos libros que releí y me gustaron incluso más que antes. Los cinco tomos de las cartas de Cortázar, sentir con él la pena por una américa latina saqueada y violentada desde hace mucho, sus sueños y alegrías. Y cerrando el año tenemos la visita de la abuela Mirta en nuestra casa, sus comidas ricas, el apoyo con las peques. 

De lo menos bueno, este año me dio muy fuerte la alergia de primavera, lo pasé mal entre la tos y el moco que duró un mes más de lo normal (en verdad lo pasé muy mal con ahogos y dolores de cuerpo). Varias ida a urgencia por crisis respiratorias con las peques. El robo de la tocomocha y algunas cosas de casa, ingresos escuálidos el segundo semestre, tristeza por la ausencia de varias personas queridas, el cáncer de una de mis hermanas, realizar varios arreglos en casa por el tiempo, el cansancio de mi padre por doble trabajo, el llegar a fin de mes con las monedas contadas pero tranquilos porque siempre espero que vengan tiempos mejores. Mi buen amigo luego de muchos años defendió su tesis de doctorado y aprobó. Esa es felicidad compartida. Otro buen amigo fue padre y estamos felices. 

Este año lo más triste es que por primer año no supe nada de nada de mis hijos mayores. Tampoco tuve esas conversaciones con la tía, pero dejó muchas cosas bellas que nos alegran la vida y el corazón, como por ejemplo dos acolchados hermosos para nuestras camas, unos cuadros de óleo que embellecen el comedor y así otras pequeñas cosas que hacen de nuestro día a día una belleza simple.





sábado, 16 de diciembre de 2023

164. Cada tiempo trae...

 Es una lástima que viviendo en una época en la cual la tecnología ha desarrollado inteligencia manual (máquinas que ejecutan actividades) y ahora recientemente inteligencia artificial (máquinas que procesan y "piensan" conversaciones y otras actividades intelectuales), todavía seamos esclavos de largas jornadas laborales improductivas, con remuneraciones miserables, con estilos de vidas empobrecedores. Es una lástima que como sociedad moderna, sigamos atrapados en una forma de vida de sociedad de la edad media. Es mayor la pena de ver que cada vez somos menos sociedad, y más individualidad. Que la libertad de vida y de tiempo solo la puedan lograr aquellos que pueden pagarla.

Los países podrían crecer en todos sus ámbitos: cultural, económico, científico, etc. Pero solo importa el crecimiento económico de los grandes números. No importa si esos grandes números no reflejan equidad e igualdad, educación y cultura, bienestar y tranquilidad.

Cada tiempo trae su propio "problema" a superar. A veces es la guerra. A veces la depresión económica o la inflación. A veces la desigualdad. Este año ha sido la cesantía, la tasa de inmigración y la inseguridad social de delitos violentos y no violentos, principalmente por mano de extranjeros inmigrantes sin trabajo (aunque cada vez hay una proporción mayor de chilenos en lo mismo). Esto significa que se tiene miedo de salir a la calle, de caminar tranquilo al atardecer, de dejar la casa sola, de estacionar el auto en cualquier lugar, de abrir un negocio sin tener que poner rejas y muchos otros sistemas antirobo, y sobre todo, significa que se vive con miedo a ser una víctima de un tercero.

Este año nosotros también hemos sido víctimas. Víctimas pequeñas, o grandes. Han forzado la cerradura de la reja exterior y entrado al antejardín tres veces, robado plantas, intentado entrar al interior de la casa. Nos han robado un automóvil estacionado en la calle. Una vez entraron en la otra casa donde trabajo, y se robaron cosas del refrigerador y un televisor. Todo eso este 2023. Antes no era así. Podías vivir 10 años o mas sin que jamás te sintieras víctima de un robo o de un evento delictivo. Los tiempos han cambiado hacia una violencia cotidiana.

Y mientras tanto los únicos que se sienten libres y tranquilos son aquellos que pueden pagar su libertad y su tranquilidad con seguridad privada. Con seguros de automóviles, de casas, o de guardias privados. O que construyen muros donde se apartan a gozar de su vida tranquila.

Entonces, todas estas ideas quizá no tan bien conectadas son para decir que veo que este es un tiempo de desarrollo inigualable en toda área, menos la humana. Esa área se quedó atrás. Ya solo nos va quedando el poder organizarnos a nosotros mismos, primero como individuos, luego como familia, luego como vecinos, y hasta ahí tal vez, para aspirar a una vida de mejor calidad.

Y todo esto es solo una continuación de un modelo de "libertad" restringida que viene desde la famosa tierra de la libertad, que siempre está tejiendo sus hilos para que todos seamos sus subordinados, libres subordinados de servirles en su visión del mundo y del poder.

En fin, a cada generación le toca vivir su propia lucha cotidiana para tener un poco más de vida, de calidad de vida, que es la que viene siendo importante. Porque no es lo mismo sobrevivir que poder vivir.



jueves, 2 de noviembre de 2023

163. El capitalismo cotidiano

Hace 20 años atrás T entraba a un Jardín infantil JUNJI, que es del Estado y donde no se paga nada. Allí los padres éramos pobres o de clase media baja, pero con un espíritu solidario y con ganas de mejorar el espacio físico de aulas, patios, etc. El poco dinero se juntaba, se hacían rifas, completadas, actividades varias para juntar dinero y comprar artículos escolares y algo de infraestructura para las actividades cotidianas de los niños y niñas del Jardín.

Este año, 20 años después, A entró a un Jardín infantil JUNJI también. Aún es del estado y no se paga nada. Los padres somos de clase media baja o alta. Pero de espíritu solidario nada. La mayoría es profesional o estudiante asociado a la Universidad de Chile, con un acceso económico mucho mayor a 20 años atrás, con cultura y educación claramente mejor. Pero el ego y el individualismo se siente. No hay espíritu de cooperación ni de aportar económicamente para infraestructura y desarrollo de actividades de los niños y niñas. Soltar mil pesos es una lucha (aproximadamente 1 USD actual). Darse el tiempo de hacer algo para juntar dinero es otro imposible. No hay tiempo. No hay ganas. No ven el beneficio a corto y largo plazo para el Jardín y los niños y niñas que vendrán ¿Qué ha pasado en estos 20 años? Se ha afianzado el capitalismo en nuestras vidas.

El capitalismo produce individuos capitalistas, lo que significa que las personas ponen el capital por sobre lo social y humano, sus intereses e interacciones. En otras palabras, se pone el foco en el Tener y no en el Ser. Se ha estudiado bastante los efectos de la acumulación del capital y la alienación que eso produce: conlleva a que se privilegie una predisposición a avalar y producir desigualdad. A competir y no a cooperar. Eso lleva a un vacío y a una individualidad que se intenta llenar con más cosas materiales o sus derivados. Pero el Tener nunca podrá llenar al Ser, y por tanto el vacío parece que solo se intensifica. 

La sociedad se orienta a una fuerte inducción a la producción y al consumo, porque la máquina no puede parar y el capital quiere beneficios mayores a la vez que crea puestos de trabajo mediocres (maximizar la acumulación de capital por sobre el reparto del capital y de maximizar la calidad social). Aumenta la insatisfacción y con ello se buscan nuevas maneras de satisfacción rápida y transitoria.

En las redes sociales, la teoría capitalista se traduce en producir mucho sin contenido, la acumulación de seguidores y de me gusta, sin importar si hay interacción real social entre una cuenta y sus seguidores. Nuevamente se prioriza el Tener por sobre el Ser. El ejemplo máximo son las cuentas con xxxk de seguidores y que siguen a casi nadie. No es la interacción horizontal la valiosa, solo la jerárquica o vertical. No es la interacción de contenido humano, sino de contenido económico la única que vale.

En el horizonte real, (no en el teórico o en el utópico), no existe a la vista una alternativa al capital, aunque parece posible atenuar o corregir sus rasgos más negativos, creadores de desigualdad. Esto también se ve en las redes sociales, con cuentas que maximizan su contenido social y recíproco con sus seguidores y seguidos. Basta con abandonar el deseo de Tener, y buscar el Ser. Ellos son una minoría valiosa, que necesita ir creciendo para que se produzcan los cambios que nos hagan construir una sociedad más humanitaria. Ojo, humanitaria, no humana, que la sociedad humana actual es fiel reflejo de lo verdaderamente humano.






sábado, 21 de octubre de 2023

162. Cuando la vida cierra puertas, dicen que abre ventanas...

 

Yo no le tengo aprecio a las cosas materiales. Pero aún así no soy inmune a encariñarme con ciertas cosas, con mi guitarra por ejemplo, con algunos libros, y así con algunos objetos que son útiles, que nos entregan buenos momentos y sobre todo nos han costado tiempo y esfuerzo adquirirlos.

Por eso hoy es un día triste, porque nos robaron la tocomocha, y con las dos sillas de seguridad de las nenas. Un golpe que no deja de doler, pero que es algo de lo cual no tengo ningún control. Ya está. Se dio así. Por eso me siento tranquilo también. Preferiría no beber de esta nueva amarga copa, pero hay que beber nomás.

Otras cosas se han dado así. Por ejemplo extraño mucho a mi tía Marta. De manera natural, aún deberíamos haber tenido unos 10 años más para compartir. Pero la muerte la reclamó antes y ahora solo tengo su recuerdo.

Con su muerte, además se terminaron mis noticias sobre mis hijos. Ahora solo hay un doble silencio y un gran gran gran vacío.

Este año a mi hermana le detectaron y operaron de un Cancer mamario. Fue doloroso enterarnos, es alegre saber que la operación salió bien, es incierto el futuro que la espera con el fantasma de que regrese más agresivo, más mortal.

En fin, yo quisiera que el mundo fuera un poco diferente. Seguramente hay otros que también quieren lo mismo.

Vendrán días mejores. Porque así como muchas otras cosas, esto también pasará.






martes, 3 de octubre de 2023

161. 47 años no son nada...

 

No son nada y es mucho a la vez.

Si pensamos que el cerebro humano madura a los 25 años, y por tanto a esa edad comienza tu verdadera adultez, pues solo tengo 22 años de verdadera experiencia de vida. A ver. Los diez primeros años se vive sin mucha idea de nada, los diez siguientes se está formando el carácter y la personalidad, los cinco siguientes definen mucho de tu futuro financiero y cultural, y entonces.... 

Entonces nada, o todo, porque yo a los 30 sufrí un reset monumental en la que lo perdí todo y tuve que comenzar de cero. Fue tanto, que mucho de lo que yo era hasta entonces nunca más ha sido. Entonces de los 30 a los 47 son 17 años de nueva vida. En realidad no perdí todo, pero sí todo lo que había construido desde los 20 años. Solo me quedó lo que tenía antes de los 20. Solo me quedó el amor de aquellos que me vieron aprender a caminar, crecer, y fueron parte importante de mi formación humana.

Hoy que cumplo 47, ellos ya no están, o están muy lejos o están muertos. Y tengo a mi lado con quienes he construido nuevos caminos en los últimos 11 años.

Es extraño darse cuenta que a esta edad mi vida se divide en una etapa de recuerdos (historias terminadas), una etapa de momentos (Historias en desarrollo) y una de futuro (nuevas historias que vendrán). Pero estás ultimas parecen tener menos tiempo, porque de alguna manera sé que es difícil que viva otros 47 años, y por lo tanto todo lo que queda es menos. Mucho pasado, bastante presente, menos futuro.

Ah el tiempo. Las arrugas. Los dolores. Las sonrisas.

Pero me siento sereno. Creo que estoy en un buen momento de felicidad, madurez, tranquilidad, y fortaleza física, emocional y espiritual. Solo me falta fortaleza económica y el circulo estaría bastante completo.

Junto a S, mis 2 A mi vida es de una belleza sublime.

Aún así extraño a aquellos hijos que no están. Mis amados 3T. En fin, la vida es como es. A veces dulce, a veces amarga, y siempre un Lío.




sábado, 30 de septiembre de 2023

160. Buenos Aires

Luego de varios años, desde 2018, nos tomamos vacaciones en familia y fuimos a visitar a la familia de S en Buenos Aires. Felicidad total. Ver a nuestras hijas allá, que conozcan a sus tíos, compartir unos mates, unos asados, caminatas, conversaciones, etc. Sobre todo, los parques, todos los días que no llovía era ir a un parque, a los juegos. Y la calesita. Y conocer el Teatro Colón y poder ver el ensayo de una opera. Maravilla. También la clásica foto en el obelisco. Y caminar por las callecitas de Buenos Aires. Tomarnos un café con medialunas. Visitar la embajada de Francia. Recorrer el Parque Centenario. Comprar libros. Visitar la costanera del Río de la Plata. Ir de Compra al Carrefour. Visitar La Plata. Ver pasar el tren. Pasear por Berazategui, ir a lo de Daro a Ranelagh, o a lo de Gaby a Quilmes.  

Y los días que llovía, tormenta, rayos, truenos, granizos, viento y más viento.

En esos días releí EL Hobbit y la trilogía de El Señor de Los Anillos. También un libro de Poemas de Benedetti que compré.

Los días pasaron rápidos. Las dos pequeñas disfrutaron mucho e hicieron lazos hermosos con sus tíos y abuelos. Me gusta BAires, pero no me acostumbro a no ver montañas. Solo edificios.

La inflación en Argentina es increíble. Pero silenciosamente en Chile pasa lo mismo. Las cosas suben todos los meses.

Por un lado me dan un poco de ganas de quedarme en BAires, para que mis hijas crezcan en familia. En Ñuñoa estamos solos, pero es más lindo, me gusta más como lugar para vivir. Sin embargo, mi preocupación va un poco por el lado de la economía. Hoy y como están las cosas (es decir, a menos que algo cambiase mucho en pro de una mejoría económica familiar), pensar en un colegio para las pequeñas es un dolor de cabeza. Pero como siempre, la vida se va dando a su manera.

Ya en casa, nos quedan los buenos momentos vividos, las nostalgias y los deseos de que el futuro traiga más de esos buenos momentos.




domingo, 16 de abril de 2023

159. El primer año de A

 Este es el segundo año desde que se ha vuelto a una normalidad relativa luego del encierro por la pandemia de Covid y es el primer año de vida de A, quien nos ha traído muchas agradables sorpresas a esta etapa en la vida en que creía que las cosas serían de una forma, y como siempre, terminan siendo de otra. 

Tantas sonrisas y crecimiento. Tanto volver a comenzar y reencontrarse con los primeros pasos, el salir de los dientes, los bailes y los aplausos, el sentir que te quieren sacar la oreja de tanto que te la pellizcan... todos esos detalles que son parte del crecimiento y que nuevamente forman parte de nuestro día a día con este primer año de A con nosotros.

Y ya somos cuatro, y estamos todos, no hay espacio para nuevos integrantes porque si le sumamos los dos gatos nos damos cuenta que la casa se ha vuelto pequeña para tantas cosas que son necesarias para pasar el día a día (sobre todo ahora que es cambio de estación).

Lo bueno es que pudimos poner nuevamente en práctica todo el reciente aprendizaje con A que ya está cerca de los tres años, para con el primer año de A.

La verdad es que es una maravilla ser testigo del desarrollo de estas pequeñas - grandes vidas.

sábado, 25 de febrero de 2023

158. La Tía Martita (II)

 Mis sentimientos se mezclan entre una pena profunda y un consuelo tranquilizador.

Y es que la tía Martita nos dejó el 30 de diciembre de 2022, luego de un mes estar en cama, producto de la etapa final de un Cancer de Pulmón que se la llevó muy rápido.  Desde que se enteró hasta que murió ,solo pasó un mes exacto. Pero sus palabras y su accionar fueron muy claros: me voy tranquila, he hecho el bien, no he pasado hambre, ni frio, y he vivido una buena vida.

Es muy triste ver cómo las personas son consumidas en solo un mes por esta enfermedad. Siempre fue "la flaca", pero al final era solo piel y huesos, una imagen triste y desoladora. Sin embargo, su humor, su sonrisa, su ánimo fue hermoso hasta el final. Nunca he visto tanta dignidad en la muerte, en la despedida, en la partida. Una de las cosas que más lamentaba era no poder haber visto a mis hijos mayores, pues a las dos más pequeña las abrazó casi al final, cuando ya sus fuerzas eran escasas, las besó y bendijo para el futuro.

Se fue la mujer que he amado por más años en mi vida.

Dejó un vacío, y un legado igual de grande.


La vida siempre tiene esos imprevistos que nos desencaja todo.

Su muerte llegó de improviso y por ello quedaron muchas cosas pendientes. Entre ellas, estábamos en el proceso de construir y comprar una tumba en el cementerio general de Concepción, y por lo tanto, tuvimos que pedir una tumba prestada para su descanso, al igual que mi abuela Marta (su madre. De hecho la construcción de la tumba era para trasladarla a ella y en el futuro para todos nosotros). Y en estas circunstancias, el día de hoy es importante, porque la tumba se entregó, y se pudo realizar hoy el traslado de ambos cuerpos a lo que será nuestra última morada para todos, nuestro lugar de descanso cuando acabe esta vida breve. 

Se puede leer en la tumba "Familia Palma Moreno". 

Allí están ahora los cuerpos de ambas Martas, Madre e Hija, mi abuela y mi tía, mis madres, mis ejemplos ante una vida llena de bellos momentos (aunque por supuesto que también hay momentos no tan bellos, pero esos fueron menos sin duda).


Al final resulto cierto. Ella fumaba mucho. El pucho y el cafecito eran parte de ella. Yo le decía, tía, no fumes tanto, el cigarrillo da Cancer. Ella respondía que de algo hay que morir, que ese era su único vicio, y que si la mataba, moriría feliz y tranquila. Y así fue. Tal cual. 

Aún así me dijo que ella quería vivir. Quería cumplir 80. Pero solo cumplió 69. Quería ver a mis hijas e hijos grandes. Pero qué le vamos a hacer, así es la vida, dijo resignada. 

No sé qué más puedo decir. Quizá que ella siempre me cuidó. Desde que nací hasta ahora, que casi cumplo cincuenta. Que tengo pena porque nuestro tiempo juntos se acabó. Ya no habrán más conversaciones. Nunca más un abrazo, una sonrisa. No volveré a escuchar la calidez de su voz y su sonrisa. Todo eso es solo parte de mis recuerdos. Pero quiero contarlo aquí, dejar registro de lo maravillosa que fue en muchos aspectos, a pesar de ser obtinada, y ser tan humana como cualquiera de nosotros, con todos esos defectos que la hicieron única.

Eso no importa ahora, sus defectos y virtudes ya no están.

Solo esta el vacío, el recuerdo, las sonrisas de pensar en ella y lo que vivimos.

Así es la vida.

Todo empieza. 

Todo pasa. 

Todo queda.

Todo termina.

Adios.



(Para ver la entrada anterior de la tía donde se describe mejor aspectos de su vida click aquí ==> )