Ha pasado poco más de un año desde que buscara ayuda profesional sobre el tema de las crisis de angustia y pánico. Antes de eso simplemente lo intenté de manera autodidacta. En octubre de 2015 comencé un proceso de reflexión para buscar el camino que me llevara a sanar: desde hace unos años que vivía en constantes crisis de angustia y pánico. Con este proceso me sentí mejor, disminuyendo la intensidad y la frecuensia de los episodios al meditar, hacer tai-chi y yoga. Reflexioné sobre las posibles causas: el estrés, la contención emocional y otras cosas (que escribí en este mismo blog). Tomé remedios naturales, hice más y mejor vida saludable. Pero en enero de 2016 tuve un ataque de pánico más intenso que nunca, lo que me hizo cuestionar todo mi proceso y mi esfuerzo, planteándome por primera vez que quizá necesitaría ayuda profesional. Los que me amaban insistieron en ello y yo sin ningun deseo lo hice. Eso me llevó a que en abril de ese año comenzara terapia.
Hoy reflexiono hacia el pasado y veo que lo pasé mal durante tantos años, cuando podría haberme evitado todo ese tiempo de angustia y malas sensaciones si hubiera buscado ayuda y apoyo. Mi mayor error fue querer pasar yo solo por ello e intentar mejorar por mí mismo, pero la verdad es que es muy dificil cuando es tu mente la que está causando todo ese dolor y malestar. Esta es una época de enfermedades mentales leves y graves (desde el estrés hasta la psicosis) y eso no se puede negar: se debe enfrentar. Las causas más comunes son el exceso de presiones sociales, la contención emocional, y los desequilibrios químicos (principalmente por fallas hormonales). Pero también está el desequilibrio interno de la energía, aunque esto parezca ser algo más de la filosofía oriental que la occidental. Sin embargo, no importa cual de ellos sea la causa, es necesario buscar ayuda para su solución. Y hoy más que nunca, se debe buscar siempre más de una opinión profesional al respecto.
Esto también lo he visto en amigos y conocidos que han pasado por ello. Y nuestra reflexión al respecto es siempre la misma: una parte de autoayuda (cambiando hábitos y mejorando la salud con meditación y algun ejercicio físico que sea del agrado), una parte de ayuda de alguien cercano (pareja, familia) y una parte de ayuda profesional (lease psicologo, psiquiatra, guru, chaman, machi o alguien especializado en el tema). Esta última parte puede ser dificil por varias razones: desde un tema económico hasta de confianza; pero sin duda es fundamental. También es fundamental el cuidarse a uno mismo: muchas veces te recetarán pastillas (drogas farmaceuticas) en dosis que no son las adecuadas para tu organismo, y que además pueden causar dependencia o efectos adversos. Mientras menos tengas que apoyarte en ellas, mejor será para tu cuerpo y mente.
Yo continúo mi proceso de sentirme mejor realizando actos positivos que me generan buenas sensaciones y que son un aporte a mi vida y mi salud, enriqueciendo mi experiencia de vida. Entre estos actos está el pasar más tiempo haciendo cosas que me gustan y menos aquellas impuestas que son muchas veces inevitables. También me apoyo más en aquellos que me rodean y que son parte importante de mi vida. He aprendido tambien que al igual que un resfrío, estas crisis volverán de vez en vez y hay que saber como enfrentarlas para volver a recuperar la salud. Paso a paso, la vida continúa.