"Mamá dice que la vida es como una caja de bombones -decia Forest Gump, interpretado por Tom Hanks- nunca sabes lo que te va a tocar". Aquella gran película muestra en efecto a un personaje con cierta desventaja cognitiva que llega a estar presente y ser protagonista de grandes sucesos en la historia. Por mi parte, Octubre a sido una caja de bombones trayendo agradables sorpresas, y entre ellas, una tarde de esas que uno ha tenido que decidir si irse para la casa a descansar o relajarse caminando, me encontró habiendo decidido esto último por los Barrios Lastarria y Bellas Artes en Santiago. Y es que estos días más largos y más cálidos llaman a recorrer la ciudad cuando se tiene la oportunidad, apreciar su ritmo, belleza y particularidades; y entonces pasando por fuera de La Tiendita Nacional descubro con sorpresa que estaban "Los Jaivas", grupo de folcklor-rock nacional, instrumentos y gargantas preparadas para sorprender a gente como yo que transitaba a esa hora. Para uno que ha crecido en una ciudad lejana, tocando sus temas con amigos, cantando en fogatas olvidadas en el tiempo y viendo a artistas como ellos por televisión, internet o en un concierto entrada en mano desde lejos, estar en ese "concierto íntimo" es una experiencia enriquecedora. No solo por la música, sino por las risas, las anecdotas, la magia del momento. Simplemente como estar en el living de la casa, compartiendo un momento cualquiera.
Entonces pienso que una simple elección cambió por completo mi día, en un giro que pasó desde el agotamiento de una jornada con reuniones largas y agotadoras y las ganas consecuentes de ir a casa, a disfrutar lo bueno de la ciudad, la calidez de su tarde y con el "premio adicional" de un encuentro memorable. Y así como para que te salgan bombones diferentes debes comprar primero la caja de bombones, para que se produzca un giro en el día, hay que tomar un camino diferente al habitual y no dejarse ganar por la rutina.