Hay años en que busco reencontrarme con aquellas cosas que me han gustado en el pasado, y entonces recorro aquellos caminos que ya he recorrido, pero en el que ha pasado tiempo y mucha vida, y por lo mismo, se suele ver algo distinto, con otros ojos y una nueva mirada. Así he vuelto a leer libros ya leídos de autores como Bolaño, Cortazar, Borges, Galeano, García-Marquez, Benedetti, he vuelto a ver películas ya vistas como Tango Feroz, Días de Vinilo, Amorosa Soledad, Amelie, La elegancia del Erizo, El Gran Hotel Budapest, entre otras. También he retomado las tardes de Jazz junto a la relectura de mis autores favoritos escuchando a Thelonious Monk, John Coltrane, Ella Fitzgerald, Chet Baker, Miles Davis entre otros muchos. Pero también he dejado espacio para lo nuevo, para leer a Carlos Ruiz Zafon, para ver estrenos en el cine junto a Silvina, para escuchar a Joaco Teran por ejemplo.
También he recomenzado la batalla legal para retomar contacto con aquellos que tanto amo. No es fácil ni desde lo emocional ni desde lo logístico, y menos cuando muchas cosas parecen estar simplemente en contra, dificultándolo todo. Pero seguimos adelante, confiando y esperando que las cosas se den bien, y finalmente podamos estar juntos y compartir la vida. Y en paralelo también reinicié tramites para llevar a cabo una operación que se viene postergando desde hace años. Y entonces tras más de dos años de espera, el jueves pasado me llaman y ¡oh sorpresa!, me operaron al otro día, viernes desde las 7:30 am en el hospital Salvador comenzó la toma de exámenes pre-operatorios hasta las 15.00 hrs cuando entré a pabellón. Estas sorpresas agradables hacen que la vida sea una experiencia siempre sorprendente.
Y ya ha pasado otro año de muchas sorpresas, de mucha vida, de mucha incertidumbre, de vivir y continuar amando la vida. Hoy son 42 años desde que en 1976 nací en el hospital Regional de Concepción. Miro hacia atrás y me siento agradecido del camino transitado, de lo bueno y lo malo, aunque sin duda quisiera que algunas cosas malas no formaran parte de mi vida, están allí, para bien o para mal y hay que continuar hacia adelante, porque la vida no para, no espera y no avisa.