jueves, 19 de diciembre de 2013

36. Vientos de viaje

Si se va a algún lugar y se vuelve siendo el mismo, entonces, algo faltó en el camino. La esencia de recorrer, conocer, y descubrir nuevos lugares, nuevas personas y culturas no es solo ir y volver, o sacar fotografías para que otros vean donde se ha estado, sino que aquella experiencia se debiera convertir en parte integral de la vida y entregar nuevas miradas, dejar nuevos amigos, y lograr que un trozo de ese lugar se introduzca en el alma. Todo viaje comienza con un primer paso, pero muchos de ellos no terminan con el regreso a casa, sino que pueden continuar en un proceso interno durante mucho más que eso. A veces atravesar medio mundo puede ser tan enriquecedor o frustrante como recorrer unos pocos kilómetros, porque en realidad cada lugar es tan bueno como la gente que se conoce, y las experiencias que allí se registren. Tal vez la verdadera experiencia del viaje comienza cuando algunos planes se tuercen y hay que arreglárselas para seguir adelante (así, como en la vida), porque finalmente serán las anécdotas y las dificultades las que perdurarán en las historias y en los recuerdos.