sábado, 11 de enero de 2014

37. Fotografías

Volver a mirar a través de los ojos aquello que solo ha quedado en nuestra memoria es un privilegio que en el último siglo se ha desarrollado en una calidad y nitidez asombrosa. Ya no es necesario tener todo un equipo ni esperar dias para ver su resultado, pues incluso la telefonía móvil nos entrega la posibilidad de llevar una camara incorporada para registrar aquellos momentos que perdurarán en una imagen en el tiempo. Y sin embargo, la tradicional cámara nos entrega una calidad y un momento de captura que resulta enriquecedor como arte, como expresión de lo que nos rodea y de lo capturado al disparar el obturador. Y es aún más que eso. Con la utilización de las redes sociales, las fotografías nos permiten ver lo que otros ven, y ser parte de sus vidas a pesar de las distancias. Ver crecer a quienes amamos desde la distancia, o momentos como viajes, deportes, celebraciones o penas - entre otros - pueden compartirse a través de una imagen que transmite lo vivido. El desafio es capturar una buena imagen y seleccionar lo que se desea entregar para que otros experimenten y sientan contigo.

Para los antiguos la fotografía equivalía al robo del alma. La postura era rígida, solemne, desafiente o temerosa y debia mantenerse durante unos instantes para un buen y único resultado: un resultado que buscaba trascender el momento. Para los actuales en cambio, fotografiar equivale a capturar y publicar cantidades que escasamente dicen algo. Si en si misma la imagen es información, existe una saturación de eventos que no aportan nada, donde el resultado es capturar el instante para el instante.

Al igual que escribir, capturar una imagen que logre transmitir e interesar a otros es un arte. La composición de colores, luces, sombras y formas requieren una habilidad y sensibilidad que solo algunos pueden desarrollar en expresiones asombrosas. Incursionar en esta forma de expresión es en si misma una manera de ver el mundo con otros ojos, descubrir, asombrarse, y salir de lo cotidiano, sintiendo la satisfacción de un crecimiento personal que incluso ayuda a combatir sentimientos negativos como la depresión, la tristeza, o la ansiedad, tan comunes por estos días.