Esta es una época donde la vida rápida, el "estrés", los problemas y la falta de vida apacible nos pasa la cuenta, es decir, nos termina por afectar. Debido a esto es que las enfermedades mentales están en avance y luego de muchos años no me he librado de ellas. Siempre había pensado que uno puede superar cualquier cosa con disciplina y voluntad, pero ¿qué hacer cuando el inconsciente es el que está detrás de algo que te afecta?. La primera vez que mi cuerpo colapsó y simplemente sentí que me caía muerto allí sin más fue una experiencia abrumadora. Luego esto se repitió y tras muchos exámenes, resulta que no tenía nada físico: el diagnostico era sufrir de ataques de pánico. Corroborado con el experto en la materia (el psiquiatra), me dí cuenta cómo es que muchas veces nos alejamos tanto de escuchar nuestro cuerpo, nuestro interior, que este simplemente te lo tiene que gritar de alguna manera: detente, haz una pausa, preocupate de ti un poco. De alguna manera aquello me tranquilizó bastante: no me estaba muriendo, solo estaba sintiendo que me estaba muriendo varias veces a la semana. Con medicación, meditación y terapia esto disminuyó bastante, pero no se ha ido. Es curioso que después de un tiempo te acostumbras. Ya sabes como comienza, sabes cuanto te dura, sabes que esto pasará y volverá otro día, y se vuelve parte de ti.
Hay una cantidad no menor de enfermedades mentales: pánico, angustia, agorafobia, claustrofobia, trastornos obsesivos compulsivos, ira, depresión, bipolaridad, esquizofrenia, y la lista sigue. La buena noticia es que se puede continuar, hay que hacer algunos ajustes, buscar la ayuda adecuada, tener la determinación de continuar.
Hace 22 días que no tengo un ataque de pánico. Es el periodo más largo que he tenido en más de un año. Hace 22 días que me he sentido vivir tan intensamente como se puede estar vivo: me he llenado de amaneceres y atardeceres, de sonrisas, conversaciones con amigos, paseos por las calles de Ñuñoa y de un Santiago que puede ser hermoso si no te atrapa con sus males de ciudad cosmopolita. La vida se manifiesta con sus males, con sus problemas inevitables. Hace más de 22 días que extraño intensamente a tres hermosas personas que anhelo ver, pero que la vida te niega... y aún así la vida continúa, y hay tanto por hacer, por ver, por crear, por vivir...
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