martes, 25 de diciembre de 2012

04. Felicidad

Entender la felicidad es algo complicado... quizá tanto como lograrla, sentirla, vivirla. Hubo otra época en la que no la entendía como una serie de componentes, sino que la veía como un todo. Algo así como querer tocar una guitarra con una sola cuerda... sin duda algo de música puede salir de ello, pero con las seis cuerdas la melodía es más hermosa. Además, si en algún momento pierdes esa única cuerda, ese "todo", entonces pierdes toda tu felicidad, y te quedas vacío... anhelando otra cuerda que reemplace a la anterior. Entonces ¿qué es o donde se encuentra la felicidad? ¿de qué se compone?

La respuesta me parece que es tan variada como variadas somos las personas. Es algo personal pero que tiene un componente que es general y esencial: "Es personal". Vale decir, la felicidad no se encuentra afuera, sino adentro de uno, de la "persona" y pareciera tener varios componentes. Comienza con la aceptación, continua con el desapego y crece cuando  empiezas a reconocer tu pasión, tus sueños, tus talentos. Entonces depende de tu esfuerzo y dedicación a conocerte mejor y crecer, hasta transformarse en tu música, tu poesía, tu proceso, arte y anhelos. Por eso los pensamientos son fundamentales y debieran escogerse como se elije la ropa que vestirás y no es la ropa la que te elije a ti. Uno debiera elegir pasar mas tiempo pensando, creando, haciendo aquello que te aporta felicidad o aquello que te trae desdicha o melancolía.

No depende de nadie ni nada más. Por ejemplo, no depende de que alguien te pida perdón, sino de que uno perdone. Además si la felicidad como forma de vida dependiera unicamente de aspectos externos como la madre, padre, hermanos, pareja, hijos, amigo, casa, auto, aceptación social, grado académico, trabajo, etc., entonces se está en un error respecto a lo escencial y quizá sea momento de replantearse la vida. Todo lo anterior puede ser importante para complementar o ampliar la felicidad, pero si "toda" nuestra fuente de felicidad depende de cualquiera de ellos (o todos) cuando se pierdan, se perderá toda la felicidad. Y es inevitable que en algún momento o en otro eso suceda. Y entonces se sentirá un enorme vacío. Como la felicidad es un estado, una emoción, un sentimiento, hay que saber que no es constante ni permanente. Lo importante es que al mirar hacia atrás la suma sea positiva.

Resumiendo, podría decir que gran parte de la felicidad se fortalece en la soledad, en el interior de uno, de lo que te mueve y te apasiona, cuando aún puedes ser feliz si solo te tuvieras a ti mismo.... y de allí que no es más feliz el que más tiene, sino el que necesita menos y se conoce más.



Música

La vida puede ser como un instrumento que no se sabe tocar, pero que se sostiene entre las manos con actitud, firmeza y ganas de sacarle los sonidos más bellos y sublimes. Tal vez al comienzo casi no suena o su sonido es más bien un gemido. Con el tiempo y algo de práctica surgen melodías nuevas, o tan antiguas que se habían olvidado.