Ya casi acaba este año y como ha pasado en ocasiones anteriores hay rumores de viejas profecías de que el mundo se acaba con él. Pero el mundo se viene acabando hace tiempo, depende de la profecía de turno. Y sin embargo es cierto leer que el mayor miedo no es que el mundo se acabe, sino que el mayor miedo es que siga igual. Igual en lo social, en lo político, en lo económico y en lo personal.
Por eso necesitamos abrir nuestros sentidos y redescubrirnos.
Contemplar el mundo con ojos nuevos.
Desempolvar la capacidad de asombro de cuando eramos niños.
Terminar ciclos y comenzar nuevos.
Este blog por ejemplo... lo cree en 2008 y recién escribo la primera entrada.
Así pasamos por el 08/08/08 hasta el 12/12/12 y parece que ha sido solo un respiro. Un breve instante en la etiqueta del tiempo.
Y en todo este tiempo he muerto un par de veces acá adentro. Muertes necesarias para vivir con más intensidad una vida repleta de momentos e historias. De recuerdos. De sueños. De ilusiones. De esperanzas. De sonrisas. De vida.
Y como de todas maneras siempre habrá un fin, dejo aquí una despedida.
Despedida
El momento de partir ha llegado
La larga jornada se ha acabado
Solo quedan momentos diluidos en el tiempo
Con suerte perdurará alguna historia
Y se mirarán las viejas fotografías
Pronto todo se lo llevará el olvido
Un nombre que no se volverá a nombrar
No es fácil saber que no se regresará
Que pude haberte abrazado una última vez
Aunque es cierto que todo llega al final
Lo importante es el camino recorrido
Mantener la esperanza, las ilusiones y los sueños
Con la frente en alto y la conciencia tranquila
Sabiendo que mañana sale el sol y continúa la vida