jueves, 28 de febrero de 2013

15. Necesidades y Deseos

A veces cuando uno se cambia de casa se da cuenta de una infinidad de cosas que tiene y que no se ocupan. Están allí, ocupando espacio, olvidadas o no, pero sin ninguna utilidad. Y entonces pienso en que las necesidades tienen un límite, mientras que los deseos no. Por esto es que mucha gente vive infeliz: sus deseos superan con creces a sus necesidades. Una casa mas grande, un automovil del año y más grande, una casa en la playa, otra en el campo y otra en la ciudad...
Cuando los deseos están relacionados a lo material, deseos más grandes conllevan a gastos más grandes, y esto nos lleva a consumir más de lo que necesitamos... tarde o temprano tambien esto nos lleva a generar más basura de la que debieramos generar como personas y a ser esclavos de las deudas (además de consumir lo que otros podrían usar y entrar en un circulo de mayor producción oferta demanda, etc). Muchas veces desde pequeños nos mal-enseñan a satisfacer todos nuestros deseos, y al crecer las frustraciones se van sumando al ir descubriendo que no todo lo que se desea se obtiene... en efecto, por lo general, solo unas pocas persoas pueden satisfacer una buena parte de sus deseos, mientras la mayoría verá que solo una pequeña fracción se puede obtener.
En algunas partes del mundo, aún las necesidades más básicas son escasas o tienen un valor excesivo: el agua, la libertad, la vivienda, la educación, la salud, el alimento. En la sociedad que me ha tocado vivir, se sobredimensionan los deseos y las apariencias, de modo que existe un desequilibrio en lo que se da y se recibe. Aún así, cada uno de nosotros puede lograr ese equilibrio si es capaz de dominar sus deseos y aprender a distinguir lo necesario de lo innecesario, una necesidad de un deseo.
Si intentas enfocarte en lo que realmente importa de la vida, en aquello que te traera satisfacción y felicidad, verás como la simpleza se transforma en tu guía. Es cierto que necesitamos una casa. Es cierto que necesitamos transportarnos. Es cierto que necesitamos vestirnos. Una vez leí que perdemos nuestra salud para obtener dinero, y luego perdemos el dinero para recuperar nuestra salud. De nada sirve aquello. Y a pesar de que la vida es un constante aprendizaje, algunos no parecen aprender nunca.





Embotellamiento

En mi país le dicen taco
pero en todos los países es lo mismo
permanecer atrapado entre vehículos
con marcas, modelos y colores diferentes
pasajeros, paciencias y vidas diferentes
y una cosa en común
estar atascado en el tráfico
que ellos mismos están provocando.