Pero ninguno se compara a ese dolor que viene del alma, que persiste en el tiempo y se refleja en tu cuerpo. Un dolor que termina por encorvarte y hace que tus ojos bajen y miren al suelo... Un dolor tan profundo que parece haberse enraizado en alguna parte de la mente, de tu corazon, de tu alma, de tus entrañas. El dolor de la traición. El dolor de la desilusión. El dolor de perder a alguien amado. El dolor de la partida. De la ausencia... Dolores mucho más díficiles de erradicar y de soportar. Sentir que te quiebras y que tus partes se esparcen... que nunca más volveras a estar completo... que siempre faltará algo.
En mi vida he sentido distintas clases de dolores... un poco de todo. He aprendido que para esos dolores lo mejor es levantar la mirada y sonreir aunque no se quiera. Aceptarlo. Abrazarlo y dejarlo. Continuar adelante el camino. Saber que mañana viene otro día. Que no hay necesidad de culpar a nadie ni acumular rencores. Que de nada vale preguntarse ¿por qué a mí? si la verdad es que por el solo hecho de vivir siempre existe la posibilidad de que algo doloroso te suceda al menos una vez en la vida... y en cambio te debes preguntar ¿cómo supero esto que me ha sucedido? ¿cómo disfruto la vida a pesar de todo?
De niño uno desea aprender a caminar y el intentarlo muchas veces conlleva muchas caidas. Finalmente un dia nos mantenemos en pie... lo hemos logrado. Vivir es igual. Hay muchos intentos, muchas caídas, mucho gozo y mucho llanto. Muchos dolores se diluyen o aplacan a través del llanto. Un escape a la angustia acumulada. A veces es bueno y necesario. Ayuda a aliviar dolores acumulados en otros días.
Llorar
Sentimientos que
inundan el pecho
Como un torrente que
crece y oprime
Se atraviesa en la
garganta buscando una salida
Encuentra en los ojos
un escape
Deslizándose ardiente
por un costado
Sigilosos
sentimientos desbordándose en forma de agua
Sentimientos que
escurren y enrojecen los ojos
Se sienten salados al
gusto.
Llorar en silencio
Llorar en soledad
Llorar en compañía
Con la cabeza
afirmada en tu pecho
Llorar en un grito
inaudible
Llorar el llanto
desconsolado
Llorar el gozo
inacabado
Dejarlo salir
Expresarlo
Llorar