Para ser sabio se debe adquirir sabiduria. Y ¿qué es la sabiduría? es el arte de saber vivir, saber actuar, saber elegir. Y vivir es realizarnos, adquirir los conocimientos y habilidades para ser libres, autosuficientes, sentipensantes, y por sobre todo, ser lo que uno es, llevar la vida hasta lo mas alto, convertir la potencialidad de vida en actividad plena.
Al adquirir sabiduría nos desarrollamos, abarcamos nuestros pilares fundamentales de desarrollo humano y vamos alcanzando nuestra plenitud. En la actualidad vivimos en un sistema que no nos acerca a la sabiduría, sino a adquirir y producir, a explotar y sobreconsumir, a buscar incesantemente lo material aumentando nuestros deseos y creando siempre nuevas necesidades falsas, convirtiendo al hombre en un servidor del sistema y de las cosas.
El sabio desconoce (porque la ha conocido y superado) la impaciencia, la miseria, los excesos, y ahora sabe esperar, valorar, elegir, disponer, adquirir de una manera distinta. Conoce y puede gobernar sus emociones fundamentales negativas, y dar rienda suelta a aquellas que le son positivas. Y entonces se vuelve libre, sereno, completo. Ha logrado encontrarse a sí mismo, conocerse, y potenciarse para ser lo que es en toda su potencialidad viviendo plenamente.
Reconoce cual es el fín de la vida, hacia donde apunta toda la experiencia llamada vida y entonces simplemente es, viviendo.