Existen al menos tres tipos de madurez:
1. Madurez Sexual, que es una madurez corporal o
física, pues llega a la edad o en el momento cuando se obtiene la capacidad
para llevar a cabo la reproducción. Esto no significa se esté preparado para
reproducirse, sino que se tiene la capacidad para ello.
2. Madurez Psicológica, que físicamente se puede
alcanzar aproximadamente a los 24 años de edad, cuando el cerebro alcanza su
desarrollo, y se obtiene la capacidad de utilizar todas las facultades
“superiores” del cerebro. Sin embargo la preparación para su uso ha
venido desde antes mediante el aprendizaje, el razonamiento lógico-matemático y
el desarrollo artístico-cultural, de manera que en este punto se puede aceptar
la realidad de las personas y las cosas tal cual son.
3. Madurez Emocional, ligada a las dos anteriores,
es la conjunción entre la capacidad de hacer algo y la preparación para
llevarlo a cabo (y que se puede entender entonces como el paso de la
adolescencia a la adultez).
Desde un punto de vista individual, una persona es madura
emocionalmente cuando puede resolver y autorregular los conflictos de conductas
o acciones y sentimientos mediante la experiencia y el conocimiento. Por
ejemplo cuando una persona es un niño y se cae, es muy probable que se ponga a
llorar o haga una rabieta (instintos y emociones primarias), mientras que una
persona madura puede tener los mismos sentimientos pero es poco probable que se
ponga a llorar o hacer la rabieta para resolver tal conflicto, pues se tiene la
capacidad y la preparación de enfrentarlo de manera diferente, debido que puede
inhibir tales instintos y emociones primarias para dar paso a acciones
racionales.
Desde un punto de vista social, se puede entender como el
nivel de participación activa del individuo en la sociedad en general. Por
ejemplo el autosustento mediante independencia económica al tener y mantener un
empleo, salir de la casa de los padres y tener un espacio propio, tener hijos y
formar una familia propia, conocer las condiciones socio-culturales y políticas
y tener una postura al respecto, etc.
En general la madurez es un camino que hay que recorrer e
implica adquirir la capacidad y la preparación para poseer y desarrollar
"autonomía", "conductas apropiadas a las circunstancias",
"responsabilidad", "cercanía afectiva", "claridad en
objetivos y propósitos", "dominio de sí mismo", "desarrollo
individual y colectivo".