Por alguna
extraña razón la comunicación se divide en lo dicho y en lo no dicho, y la
mente se divide en el consciente y en el inconsciente.
Se requiere
fortaleza tanto para decir ciertas cosas, como para callar otras. Se requiere
fortaleza tanto para vivir y seguir adelante con aquello de lo que somos conscientes
así como con aquello de lo que no lo somos. La fortaleza en la vida va a
determinar quiénes somos, como nos definimos y hasta donde somos capaces de
llegar.
Los antiguos
hablaban de fortaleza en los huesos, en los nervios, en los músculos, en el
espíritu y en la mente. Distintas áreas de un mismo ser que interactúa con el
medio como un todo, como una persona individual que se desarrollará y luchará
por sus sueños o se rendirá y aceptará quedarse estancado.
La vida es
cambio, es dolor, es alegría, es victorias y derrotas. La vida es un día 25 de
Julio cerca de quienes amas o lejos de ellos. Es abrazo. Es sonrisas. Es
llanto. Es una canción que suena en el aire. Es la familia, los amigos, los
desconocidos que nos rodean.
Y en todo este
camino, a veces creemos que somos más fuertes de lo que realmente somos, y deseamos
pasar por alguna situación por nosotros solos. Pero entonces la verdadera
fortaleza esta en reconocer que tal vez a veces es necesario pedir ayuda, y no
pasar por esa situación solo.
Fortaleza para
saber cuándo es bueno pasar por algo por nosotros mismos, y cuando es bueno
aceptar una mano que te acompañe y te lleve hacia adelante.