Estos han sido días de mucho hacer y con algunas situaciones poco gratas otra vez. Entre lo segundo es que otra vez abrieron la reja de entrada y robaron algunas cosas de importancia menor pero que es importante reponer y no son de un valor tan bajo. Además que siempre es muy desagradable que alguien ajeno entre a tu terreno o casa y vulnere tu espacio.
En fin, por ahora seguimos con la tarea de pintar la residencial (hemos avanzado mucho y le ha dado un cambio importante para hacer del lugar un ambiente más grato).
Las pequeñas han seguido sus rutinas de juego, ver algo de televisión, leer cuentos, jugar en la pileta, en el patio, en el antejardín, salir a caminar al atardecer... es que estos han sido días de mucho calor, con temperaturas entre 30 y 38 ºC de máxima, así que nos encerramos la mayor parte del día para protegernos del calor, y al atardecer refresca y nos permite aprovechar las áreas exteriores.
Yo pintando, arreglando, redecorando, reorganizando, trabajando... y jugando con las pequeñas en cada momento que puedo. S siempre muy amorosa ha preparado alimentos ricos, siempre haciendo alguna linda sorpresa para disfrutar, también cociendo en su máquina y apoyando en todo. Esas pequeñas acciones son de una belleza cotidiana que es bueno tener presente, porque de lo contrario la vida nos parece una rutina atrapante. Pero aunque la vida es rutina, puede ser muy hermosa si se detiene un momento a observar y apreciar los buenos momentos que nos deja.
También hoy es un día especial, los 16 años de Tommy, una edad que comienza a ver los primeros pasos de ser adulto, de comenzar a entender que hay que seguir algún camino desconocido que nos llevará a algún lugar muy distinto al que estamos ahora. Linda época, desafiante y llena de cambios. Y solo puedo desear mucha felicidad y que cada elección te acerca más a lo que te gusta de la vida.
Es difícil todo lo que siento, todo lo que quiero decir. Pero quiero dejar esto así, breve. Son muchas las cosas que pasan por mi mente y por mi corazón. Pero todas ellas encuentran paz y renovación en la belleza sutil y cotidiana. En la imperfección que vuelve algo único. Como este momento en que termino de escribir.