Me siento muy agradecido por esta pequeña gran luz en nuestra vida. Tu primer hermoso año ha sido nuestra alegría.
Es extraño como la vida nos cambia tanto el paso de nuestros días, antes madrugando, yendo hasta una oficina o laboratorio, pasando las horas allá hasta que es tiempo de regresar a casa, el tráfico en la calle, la llegada a casa. Hoy eso es parte del pasado, la pandemia nos tiene en casa desde la madrugada hasta la puesta de sol. Entonces las horas las pasamos juntos, en familia los tres, viéndote crecer día a día, compartiendo una vida como nunca la había compartido con alguien más. Nuevas formas de vivir, de sentir la vida, de disfrutar este primer año junto a ti, nuestra amada A.
Es un aprendizaje y un crecimiento hermoso.