Recientemente hemos conversado con un grupo de personas (amigos mayormente) que son cristianas y ateas un hecho que pareciera ser trascendental: se ha declarado que el nivel de impacto en el planeta producto de las actividades humanas ha llegado a un punto que puede ser irreversible: quizá sea un punto de impacto que haga peligrar toda la biodiversidad existente, incluido el hombre. En broma uno de ellos que es ateo (en tono de burla también) señaló que puede ser el cumplimiento de lo predicho por las escrituras sobre las calamidades de los últimos días. Otro de ellos señaló que sumado a eso resulta casi contradictorio que cada vez la sociedad va empeorando en vez de mejorar, la gente parece ser más egoísta, menos empática, menos amigable, menos consciente con nosotros mismos los seres humanos; en otras palabras teniendo todas las herramientas para ser una sociedad mejor por todo lo que tenemos en estos tiempo, solo parece ser que vamos camino a aislarnos, a destruirnos y a ser menos sociales con la gente cercana (vecinos) y más sociales por las redes virtuales (apariencia de ser amables). Yo pensaba en las profecías descritas: Grandes desastres llenaran la tierra (cambio global como nunca antes), guerras y rumores de guerra (esto se ha mantenido desde siempre y no disminuye un poco sino que parece aumentar), el amor de los hombres se enfriará (este alejamiento social y humano del que hablaban, además de que hoy como nunca antes las generaciones actuales simplemente no quieren tener hijos privilegiando su autonomía personal a la familia), y quizá la que más me da vueltas en la cabeza ya que cuando niño siempre me lo cuestioné y me preguntaba cómo podría ser posible: Cuando venga el Cristo "todo ojo lo verá"... y si bien esto parecía algo casi mágico hace unas décadas, hoy es una realidad: si viniera Cristo hoy o pronto, sin duda todo ojo lo vería gracias a nuestra tecnología que portamos cada uno de nosotros.
Quizá nos acerquemos a los últimos días, quizás estemos en ellos o quizás no existan en lo absoluto. Pero al menos para mí resulta interesante que estas predicciones realizadas durante el siglo I comiencen a verse bastante similar a lo que ocurre en el siglo XXI. Como creyente en las enseñanzas de Cristo y en su segunda venida, las señales de los últimos días me parecen estar cumpliéndose, por lo cual al menos para mí lo que antes parecía lejano he imposible, hoy se va convirtiendo en una realidad que no puedo dejar de apreciar.
Otro punto importante que hemos tocado en nuestras conversaciones es si las cosas suceden porque fueron predichas (es decir, como algo inevitable ya que fueron predichas) o suceden como algo inevitable porque simplemente ya sucedieron así en el futuro y alguien las pudo pre-ver como si fuese una película y luego nos cuenta el final como un aviso de lo que acontecerá, y nada tienen que ver con el hecho de que han sido predichas. En otras palabras y llevando este ejemplo nuevamente a las películas, es como preguntarse si realmente suceden porque fue el guionista el que nos dio un spoiler, o fue un espectador de la película final que la pudo ver antes que nadie y no tiene influencia en el guión, solo en ser un espectador primero de lo sucedido en el film quien nos da el spoiler. Estas preguntas en base a si pudiera existir un final levemente diferente a lo predicho, o simplemente vamos camino a un desenlace inevitable. Como sea, para mi siempre lo importante será vivir y actuar en consecuencia con una vida honesta y sencilla, consciente con el planeta y con el prójimo, dispuesto a ser parte de aquellos que creen que independiente de lo que haga la sociedad, vivimos la vida a fondo con respeto hacia nosotros mismos y hacia todo aquel que habita este hermoso planeta.