jueves, 17 de agosto de 2017
105. Reflexionar: vivir entre transiciones
Me empujaron al borde del abismo.
Pero yo era un ave.
Me atraparon, inundaron, cubrieron de agua, dejado sumergido.
Pero yo era un pez.
Me enterraron, cubierto de tierra, dejando olvidado.
Pero yo era una semilla.
Todo se transforma. Un estado no parece ser más que la antesala al siguiente. A veces la vida te lleva hasta un estado que no te gusta, en el que no estás cómodo y del cual solo quieres salir, pero no parece que esto vaya a suceder muy pronto. Y entonces, tiempo después estás en un lugar muy bueno, en tu mundo soñado, en tu zona de comodidad. Pero entonces viene algo y te remueve. Y así sucesivamente. La clave está en la adaptación al cambio, en aceptar que el cambio es parte inalterable del tiempo y el espacio.
Arriba las estrellas brillan, pero su brillo solo se ve por las noches.
Cada día amanece, pero no todos los días sale el sol.
A veces las nubes y la lluvia también visitan.
Hay días en que el sol solo entibia y otras veces te quema la piel.
Unas semanas la luna esta en menguante y otras es luna llena.
¿Quién sabe? tal vez todo no es más que solo un eco del pasado
y un resplandor tenue de lo que llamamos futuro.