martes, 22 de noviembre de 2016

94. Nuestra huella

Es inevitable: todo lo que hacemos y usamos deja una huella. Qué tan profunda es esa huella en el tiempo, dependerá de nuestras elecciones y accionar. En palabras simples: cada vez que tomamos algo, damos algo, quitamos algo, generamos algo. Quizá la única forma de producir un cambio es lograr adquirir conciencia de ello.
Emocionalmente la primera huella viene con los padres y luego esta se extiende a nuestros hijos. Esa es una de las huellas más imperecedera que todos llevamos y dejamos o traspasamos.
Socialmente la huella se relaciona a nuestros contactos, circulos de amigos, gente que frecuentamos, intereses compartidos, libros leidos y escritos, fotos vistas y publicadas, comentarios, escuchar y decir.
Ambientalmente es nuestro nivel de consumo, cosas que usamos o no usamos pero adquirimos igual. No queremos más mineras, pero nos gusta usar joyas de oro o tener computadores o telefonos celulares que cambiamos cada seis meses y cargamos cada dos hora, cuyos componentes se obtienen de la minería y la energía de hidroeléctricas o plantas que impactan fuertemente el ambiente. No es solo el producto final, es tambien su origen. Usar el automovil solo (sin compartirlo) todos los dias no es igual a compartirlo, o usar una motocicleta o una bicicleta. La producción de un automovil impacta de manera distinta que la de una bicicleta. El uso tambien impacta de manera distinta.
Nos gusta nuestra forma de vivir, nuestras comodidades, nuestros lujos (aquello que ya no es una necesidad sino solo un deseo de tener o usar) pero aquello impacta en nuestro entorno en todos los aspectos posibles: desde generación de trabajo, mano de obra, materia prima, basura, residuos químicos, etc; aspectos negativos y positivos de una misma moneda llamada elección de consumo y de entrega.    
Todo eso genera nuestra propia y única huella de nuestro paso por este planeta, y mientras no tengamos conciencia de ello, seguiremos en esta espiral de incremento de destrucción para construir lo que nos esta destruyendo. Y esto es valido para lo emocional, lo espiritual, social, físico y ambiental.