Hacemos vidas
Vivimos instantes
Y luego solo somos olvido
¿Quién podrá saber jamás lo
que sentí aquella vez que me recosté en la montaña mirando hacia el
horizonte?
¿Quién podrá decir cuánto
amé a una mujer que ahora le es tan desconocida al tiempo como lo soy yo mismo?
Tardes de mate
De vinos intensos
De diálogos simples
De guitarras y voces al
viento
De sonrisas y bailes
De abrazos
Ya se han ido
Ya nadie sabe de ellas
¿Acaso tiene importancia?
Alguien está viviendo ahora
mismo
Inconsciente de la vida
pasajera
disfruta su propio instante
eterno
Quizá algo de mi sangre
corra por sus venas
y tenga mi color de ojos
o mi textura de pelo
Cercanos en la lejanía del
tiempo
compañeros de una historia
desconocida que nos une
en lazos de genes o de
sangre
Y así, viajeros de una
misma tierra
hijos de una genealogía sin
memoria
somos pasajeros del tiempo
y de los sueños.