sábado, 15 de marzo de 2014

46. Somos pasajeros


Hacemos vidas
Vivimos instantes
Y luego solo somos olvido

¿Quién podrá saber jamás lo que sentí aquella vez que me recosté en la montaña mirando hacia el horizonte?

¿Quién podrá decir cuánto amé a una mujer que ahora le es tan desconocida al tiempo como lo soy yo mismo?

Tardes de mate
De vinos intensos
De diálogos simples
De guitarras y voces al viento
De sonrisas y bailes
De abrazos

Ya se han ido
Ya nadie sabe de ellas

¿Acaso tiene importancia?
Alguien está viviendo ahora mismo

Inconsciente de la vida pasajera
disfruta su propio instante eterno

Quizá algo de mi sangre corra por sus venas
y tenga mi color de ojos
o mi textura de pelo

Cercanos en la lejanía del tiempo
compañeros de una historia desconocida que nos une
en lazos de genes o de sangre

Y así, viajeros de una misma tierra
hijos de una genealogía sin memoria
somos pasajeros del tiempo y de los sueños.