Luego de haber escrito sobre algunas cosas negativas que pasan en la vida, hoy voy por lo positivo (o lo que viene después de lo negativo). Sobre todo pensando en que muchas veces nos hemos encontrado con alguna situación donde pensamos que "nunca más" volveremos a tener lo que tuvimos, a sentir como sentimos, a reír como reímos, a encontrarnos plenos como antes estuvimos.
Cuando alguien o algo que era valioso en nuestra vida deja de ser parte de ella, un vacío comienza a formarse en nuestro interior y nos parece que nada ni nadie jamás lo podrá volver a llenar. Afortunadamente y contrario a lo que nos parece en esos momentos, el vacío se puede llenar e incluso se puede volver a disfrutar más plenamente en la nueva etapa que empieza.
Yo he sentido algo así en al menos dos ocasiones: una vez que tuve que cambiar de ciudad, y otra donde tuve que cambiar de amor... y aunque son situaciones diferentes, tienen algo en común: yo tenía una sensación fuerte de vacío, de pérdida de gente que amaba y de que lo que tenía no lo volvería a encontrar. Pero, en ambas situaciones volví a encontrar lo perdido, e incluso con mayor plenitud que antes... y este aprendizaje resulta valioso como experiencia de vida y como parte del crecimiento como individuo. Si bien el amor es tal vez el tema más delicado y complicado, descubrí que se puede volver a querer y amar con igual o mayor intensidad que antes, y la vida puede alcanzar su plenitud nuevamente. Solo hay que confiar que se puede, que las cosas pueden y serán mejores. En nuestra cultura occidental, el fracaso no parece ser un componente de la vida, y por eso cuando nos vemos enfrentado a este hecho, el encuentro resulta traumatico y devastador muchas veces. Pero cuando descubrimos que las cosas buenas ocurren y seguirán ocurriendo a lo largo de la vida, es más fácil aceptar que un tropiezo es solo parte de un crecimiento mayor, donde personas buenas y maravillosas llenan tu vida, y están allí para compartir y recorrer contigo esta etapa del camino, siendo complice de tus sueños y tus anhelos.