domingo, 2 de febrero de 2014
41. Sonrisas
T estaba solo en pañales y se daba vueltas en la cama tomándose los pies. Miraba la cortina que se inflaba y desinflaba con el viento del verano y de vez en vez me tironeaba del pelo o afirmaba su mano diminuta en mi pecho. El sol y la luz daban una calidez a la habitación que se mezclaba con el color del cobertor de la cama. Y entonces, T comenzó a reír. Su risa lo llenaba todo, casi en una carcajada que terminaba en un suspiro para empezar otra vez. Reía y reía tanto que me hizo reír, y nuestras risas se mezclaban y fundían.
Yo recién abría y los ojos y me encontré con los tuyos que sonreían y me observaban fijamente. Tu mirada me recorría y tus labios se alargaban en tu rostro hasta que me dejabas ver tus dientes hermosos para luego ocultarlos y lanzarte en un beso hacia mi boca. A veces nuestros dientes chocaban y entonces ambos nos reíamos largo y tendido de esa torpeza frecuente en el amor.
Camina en ropa interior y despreocupada. Sabe que la observo cautivo de sus formas. Me da una mirada sobre el hombro y aunque quiere parecer seria sus ojos la delatan: se achinan en una sonrisa coqueta mientras menea los hombros y me lanza un beso que atraviesa el cuarto.
Los tres nos abrazamos con fuerza, bien apretados. Ellos aprietan con todas sus fuerzas y se ríen porque yo me hago el ahogado y pido que aflojen un poco... pero ellos no lo hacen, no ceden ni un poco. Sus risas están en mis mejillas, en mis ojos, en mis oídos, en mi corazón, en mi alma.
T tiene sus pies sobre los míos y yo camino hacia adelante. El movimiento se hace raro y comienza a reír a carcajadas. Giro y bailamos así mientras nos tomamos de las manos y la risa flota y nos hace perder el equilibrio para seguir riendo como si toda la vida fuera ahora.
Me miro en el espejo. Profundos surcos se extienden desde mis ojos hacia mis orejas. Marcas de una vida de sonrisas.
Sonríe con los ojos.
Sonríe con los labios.
Sonríe con la frente y los hombros.
Sonríe con el estómago y las rodillas.
Deja que todo tu cuerpo sonría.