En 1919 se fundaba la Universidad de Concepción y se confirmaba la teoría de la Relatividad de Einstein.
En 1991 yo tenía 14 años, cursaba segundo de secundaria en aquella lluviosa ciudad. La física ya me causaba ciertos tormentos y la famosa teoría de Einstein me era conocida solo de nombre. Mientras, eran la biología, la música y la literatura las áreas que tomaban fuerza en mi vida. Tres años después yo me matriculaba en la facultad de Ciencias, en la universidad que entonces cumplía 75 años.
Tal vez aquel 1991 sería el último año que con un lapiz bic rebovinaba la cinta de un casete (o cassette), pues el CD entraba con su realismo mágico que traía un nuevo sonido ensombreciendo los otros formatos como el vinilo y el casete. Hoy me doy cuenta que ese año tendría gran trascendencia en mi vida: comenzaba mi amor por la guitarra y para mi cumpleaños número quince mi padre me regalaría aquella compañera inseparable hasta el día de hoy. A través de mi amigo Gonzalo conocía el blues y el jazz, y escuchaba por vez primera a Miles Davis mientras su vida se apagaba en otra parte del planeta. Los Guns sacaban al mercado Use your Illusion, Metallica lanzaba Metallica y Nirvana Nevermind, temas de mis primeros guitarreos.
Ocho años más tarde, en 1999, mucha gente entraba en la paranoia del fin del mundo mientras mi vida se preparaba para una nueva influencia duradera: el cine. Aquel año se estrenaron The Matrix, El club de la Pelea y Como ser John Malcovich entre otras. Fundaba la Sociedad de los Nueve, un grupo de amigos amantes de la literatura, el rol y la música en la universidad. Tal vez ese año leí a Gabo más que ningún otro año y comenzaba a empaparme de la literatura latinoamericana. Es casi un hecho que ese año perdimos una vez más el campeonato JG Hermosilla de futbolito con los amigos de siempre. Bonus track, ese sería mi último año de estado civil soltero y dos años más tarde tendría en mis brazos a la mujercita mas hermosa que mis ojos han visto en esta vida.
Ahora, al pensar en restrospectiva veo que esos unos y nueves no han sido neutros y han tenido influencia en el paso de mis dias, que han quedado en el camino del recuerdo y ahora forman parte de historias que nunca se contarán.
No estoy seguro que estas sean mis manos
O que estos surcos y estas canas me pertenezcan
Que estos ojos se hayan descolorado
O mis recuerdos sean los mismos que mis vivencias
No estoy seguro que yo sea para mí
Lo mismo que soy para ti o para otros
Difícil saber si este cuerpo y esta alma se corresponden
Si mis creencias y mis acciones son consecuentes
Entre adjetivos y verbos algo parece descolgarse
A veces me parece que el futuro
Es solo un pasado que no ha llegado a mi memoria
¿Cómo saber hasta dónde llega la vista?
Me parece que más lejos pueden llegar las palabras
A veces los brazos parecen demasiado cortos
La lengua demasiado larga
El cerebro demasiado estrecho
La conciencia demasiado escasa
O sea y resumiendo
Estamos inmersos en el círculo del todo
Y de la nada